Turismo en Colombia

Boyacá le quitó a Alemania el Récord Guinness de la alcancía más grande: un marranito de admirar

La noticia ha despertado el orgullo de los boyacenses y la curiosidad de miles de viajeros que buscan conocer de cerca esta gigantesca creación.

Collage Alerta - Noticias RCN y Situr Boyacá. Ráquira logró el Récord Guinness con la alcancía más grande del mundo

Boyacá es tierra de pueblos coloridos, tradiciones que sobreviven al paso del tiempo y artesanos que convierten el barro en verdaderas obras de arte.

Municipios como Villa de Leyva, Monguí o Tibasosa suelen llevarse buena parte de la atención turística, pero ahora hay otro destino que está dando de qué hablar dentro y fuera del país.

Se trata de Ráquira, la capital artesanal de Colombia, que acaba de quedar en la historia al obtener un Récord Guinness gracias a una monumental alcancía que superó una marca que durante años estuvo en manos de Alemania.

La noticia ha despertado el orgullo de los boyacenses y la curiosidad de miles de viajeros que buscan conocer de cerca esta gigantesca creación, elaborada por manos colombianas y cargada de simbolismo para varias generaciones que crecieron ahorrando en los tradicionales marranitos de barro.

Ráquira logró el Récord Guinness con la alcancía más grande del mundo

Ráquira volvió a demostrar por ué es uno de los municipios más representativos del país en materia artesanal. Guinness World Records certificó oficialmente que este pueblo boyacense alberga la alcancía con forma de marrano más grande del planeta, desplazando a la ciudad de Luisburgo, en Alemania, que tenía el reconocimiento hasta ahora.

La estructura fue instalada en el parque temático Pueblito de Barro – Mirador Mano del Artesano, ubicado a unos dos kilómetros del casco urbano del municipio, y se convirtió de inmediato en un nuevo atractivo turístico para la región.

La gigantesca obra alcanza nueve metros de altura y pesa cerca de 30.000 kilos. Además, tiene capacidad para guardar 127.000 monedas de 1.000 pesos, lo que representa un ahorro potencial de 127 millones de pesos.

Uno de los elementos que más llamó la atención de los asistentes fue que el enorme marrano luce la camiseta del futbolista colombiano Luis Díaz, un detalle que reforzó el sentimiento de identidad nacional durante la celebración.

Aunque conserva la apariencia de las tradicionales alcancías elaboradas en barro, la construcción requirió una compleja ingeniería. Para hacerla realidad se utilizaron más de 18 metros cúbicos de concreto y seis toneladas de hierro, materiales que garantizaron la estabilidad de la estructura sin perder su esencia artesanal.

Uno de los responsables del proyecto explicó que el proceso representó un verdadero reto técnico.

"Utilizando técnicas que nos tocó rebuscarnos para poder llevar a cabo la construcción", lograron cumplir cada una de las exigencias establecidas por Guinness World Records.

Durante la ceremonia, un vocero de la organización internacional destacó el significado de este reconocimiento.

"Los récords mundiales celebran logros extraordinarios, pero también historias capaces de inspirar a las personas. Esta certificación reconoce una estructura excepcional por sus dimensiones y el valor cultural que representa para una comunidad que ha preservado y proyectado al mundo una tradición artesanal única".

La reacción del público tampoco se hizo esperar. Muchos visitantes expresaron sorpresa ante las dimensiones de la obra.

"Yo creo que es indescifrable, o sea, es que es tan gigante, por eso mismo, pues, gana el récord Guinness", comentó uno de los asistentes.

Otro visitante aseguró:

"Nunca había visto una alcancía de este tamaño, me parece que es algo muy bonito".

Sin embargo, el verdadero valor de esta hazaña va más allá de romper una marca internacional. Detrás del proyecto están los alfareros de Ráquira, herederos de un oficio centenario que encontraron nuevas maneras de trabajar el barro para demostrarle al mundo el talento que existe en este rincón de Boyacá.

¿Qué significa Ráquira y por qué es uno de los pueblos más turísticos de Boyacá?

El reconocimiento mundial también puso los reflectores sobre la historia y el patrimonio de este municipio boyacense.

Ráquira significa "ciudad de las ollas" en lengua muisca, un nombre que refleja la estrecha relación que ha tenido la comunidad con la cerámica desde tiempos ancestrales.

Antes de la llegada de los españoles, el territorio estaba habitado por indígenas táquiras, ráquiras y mocabitas, pertenecientes a la familia chibcha. Cuando Gonzalo Jiménez de Quesada pasó por la zona en 1537 encontró asentamientos dedicados a la agricultura, especialmente al cultivo de papa y maíz.

Posteriormente, en 1580, fray Francisco de Orjuela fundó el nuevo poblado. Con el paso de los años, gran parte de la población indígena desapareció, pero el conocimiento sobre la alfarería permaneció vivo gracias a mujeres que continuaron elaborando piezas de barro, una práctica que terminaría convirtiéndose en el sello de identidad del municipio.

Hoy, caminar por Ráquira es encontrarse con fachadas llenas de color, talleres abiertos al público y cientos de artesanías elaboradas a mano. Ollas, platos, juguetes, vasos, canastos, hamacas y artículos decorativos hacen parte de la oferta que atrae a visitantes de diferentes regiones del país y del exterior.

El turismo es actualmente el principal impulsor de la economía local. De hecho, en 1994 la entonces Corporación Nacional de Turismo lo distinguió como uno de los pueblos más bonitos de Boyacá, consolidando su fama como destino imperdible.

Quienes visiten el municipio también pueden recorrer lugares emblemáticos como el Monasterio y Desierto de La Candelaria, declarado monumento nacional y bien de interés cultural; la iglesia y el parque principal adornados con esculturas en cerámica; el tradicional comercio artesanal y Patio de Brujas, un observatorio astronómico con reloj solar y tótems.

A lo largo del año, otra de las celebraciones que atrae visitantes es el Festival de Cargueros, realizado en octubre, donde artesanos transportan sobre sus espaldas piezas de cerámica para rendir homenaje al trabajo que ha pasado de generación en generación.

¿Cómo llegar a Ráquira desde Bogotá y otras ciudades?

Ráquira está ubicado a aproximadamente 55 kilómetros de Tunja, la capital de Boyacá.

Desde Tunja es posible tomar transporte intermunicipal con destino al municipio, aunque la frecuencia de algunas rutas puede variar.

Para quienes viajan desde Bogotá, una de las opciones más comunes es desplazarse primero hacia Chiquinquirá y, desde allí, abordar otro vehículo hacia Ráquira. También existen alternativas de transporte desde Villa de Leyva.

La obtención del Récord Guinness representa una nueva vitrina para este municipio boyacense. Más allá del tamaño de la alcancía o de los millones que podría guardar, el reconocimiento exalta el trabajo de una comunidad que ha encontrado en el barro una forma de preservar su memoria, fortalecer su economía y mostrarle al mundo que la tradición artesanal colombiana sigue más vigente que nunca.