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Pueblo de Boyacá con el mejor pan de maíz: está a 3 horas de Bogotá

Entre montañas y riachuelos, en este municipio el pan de maíz es un símbolo de identidad y de orgullo boyacense.

Collage Alerta - Anyi Morales y Marlén Franco. El mejor pan de maíz de Boyacá se consigue a 3 horas de Bogotá

Boyacá es sinónimo de montañas verdes, cultivos que se extienden como mantas sobre las laderas y pueblos donde la tradición sigue marcando el ritmo de la vida diaria.

Cada provincia guarda recetas que nacieron en el campo y terminaron convirtiéndose en emblema regional. En ese mapa gastronómico hay un municipio que sobresale cuando se habla de amasijos típicos: el pan de maíz de Garagoa, reconocido por muchos visitantes como uno de los mejores del departamento.

Ubicado en la provincia de Neira, en pleno Valle de Tenza, Garagoa no solo ofrece paisajes imponentes y una economía basada en la agricultura y la ganadería, sino también una cocina que refleja la identidad campesina. Allí, el horno es protagonista y el pan de maíz se ha convertido en carta de presentación.

¿Dónde queda Garagoa y qué lo hace especial en Boyacá?

Garagoa se encuentra al oriente del departamento y es la capital de la provincia de Neira. Su cercanía con Bogotá (a aproximadamente tres horas por carretera) lo convierte en un destino frecuente para quienes buscan desconectarse del ruido de la ciudad y reencontrarse con la calma de los pueblos boyacenses.

Rodeado de montañas, atravesado por riachuelos y con una fuerte vocación agrícola, el municipio conserva costumbres que se transmiten de generación en generación. En el parque principal se levanta el monumento a Mamapacha, una escultura del artista Pablo José Ávila que simboliza la conexión espiritual de la comunidad con la tierra y honra las tradiciones ancestrales del territorio.

Esa relación con el campo también se expresa en su oferta culinaria. Además de preparaciones como gallina campesina, fritanga, arepas y postres tradicionales, los amasijos ocupan un lugar privilegiado en las mesas locales. Entre todos, el pan de maíz destaca como uno de los más apetecidos por propios y visitantes.

El mejor pan de maíz en Boyacá: tradición familiar que traspasó fronteras

Hablar del pan de maíz en Garagoa conduce a la Panadería La Orquídea, conocida popularmente como la de don Ananías. La historia comenzó en el campo, cuando los padres de don Guillermo Ovalle preparaban el pan para el consumo semanal de la familia. Con el tiempo, al trasladarse al casco urbano, empezaron a venderlo desde casa, atendiendo a puerta cerrada. La clientela tocaba y era recibida con amabilidad por don Ananías, quien se ganó el cariño de la comunidad.

Hace cerca de 20 años, don Guillermo y uno de sus hermanos decidieron formalizar el negocio y abrirlo al público. Desde entonces, el establecimiento ha consolidado su reputación gracias al voz a voz. Muchas personas llegan referenciadas por familiares o conocidos y no faltan quienes llevan estos productos a distintas ciudades del país e incluso al exterior, como un recuerdo comestible de Boyacá.

Los más solicitados son el pan de maíz y la garulla, aunque también se elaboran arepas de maíz pelado, almojábanas y bizcocho de vino con bocadillo. Sin embargo, el amasijo estrella sigue siendo el que dio fama al lugar.

La receta del pan de maíz es sencilla en ingredientes, pero rigurosa en su preparación. Se elabora con cuajada fresca (nunca ácida), harina de maíz blanco, sal y azúcar. El proceso inicia con la molienda de la cuajada; luego se mezcla con la harina y se vuelve a moler para lograr una textura uniforme. Este paso es fundamental para evitar que la masa quede grumosa y se queme de manera desigual en el horno.

Posteriormente, se moldean las piezas y se hornean durante aproximadamente 15 minutos. El resultado es un producto dorado por fuera, suave en su interior y con un equilibrio de sabores que combina lo dulce y lo salado. Tradicionalmente se acompaña con chocolate caliente, una combinación que para muchos resume el sabor de la región.

Durante años, la producción fue completamente artesanal. Con el aumento de la demanda, la familia incorporó maquinaria para optimizar tiempos y responder a los encargos, especialmente en fines de semana y puentes festivos. Aunque ahora las piezas tienen un tamaño más uniforme, la fórmula original se mantiene intacta, según asegura don Guillermo.

Las garullas, por su parte, se preparan con cuajada prensada sin suero, mantequilla de vaca, queso, harina de maíz blanco y sal. Se arma la base y se coloca encima una porción de queso antes de hornear durante unos 40 minutos, logrando una textura y sabor característicos.

Garagoa demuestra que en Boyacá la gastronomía es memoria viva. El pan de maíz no solo es un alimento; es una herencia familiar que ha fortalecido la identidad de un municipio entero y que hoy posiciona a este rincón del Valle de Tenza como referencia obligada para quienes buscan los sabores auténticos del departamento.