Calidad del aire

Polvo del desierto del Sahara llega a Bogotá: ¿de qué trata el fenómeno y cómo evitar enfermarse?

Este proceso ocurre cada año y forma parte de la dinámica natural del planeta. En su recorrido puede generar una ligera bruma.

Composición | Colprensa Bogotá recibe polvo del Sahara y las autoridades monitorean la situación.

Una masa de aire proveniente del desierto del Sahara, en África, comenzó a desplazarse hacia el norte de Suramérica y durante esta semana tendrá presencia en el país.

En el caso de Bogotá, las autoridades informaron que, según los análisis, no se prevén afectaciones importantes en la calidad del aire. Sin embargo, anunciaron que le harán seguimiento permanente a la situación.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, las condiciones climáticas actuales de la capital, con alta nubosidad y lluvias intermitentes, ayudan a que las partículas se dispersen y disminuya su concentración en el ambiente.

Este análisis se realiza en coordinación con la Secretaría de Ambiente, que monitorea la situación mediante herramientas satelitales y la red de estaciones que miden la calidad del aire en la ciudad.

¿Qué es el polvo del Sahara y por qué llega hasta Colombia?

Según explicó el IDEAM, se trata de una corriente de aire cálida y seca que se origina en el desierto del Sahara, en el norte de África. Esa corriente transporta partículas minerales muy finas que pueden recorrer miles de kilómetros impulsadas por los vientos alisios y cruzar el océano Atlántico hasta el Caribe y parte de América.

Este proceso ocurre cada año y forma parte de la dinámica natural del planeta. En su recorrido puede generar una ligera bruma, disminuir la visibilidad y aumentar temporalmente la presencia de material particulado en el aire.

También puede influir en la formación de nubes y lluvias. Incluso, en algunas regiones, estos polvos aportan nutrientes a suelos y ecosistemas marinos.

Las autoridades insistieron en que se trata de un evento natural y que, por ahora, no se proyectan afectaciones relevantes en el país.

Bogotá estará en monitoreo constante

Aunque el pronóstico es favorable, la Alcaldía recordó que el material particulado puede causar problemas de salud cuando la exposición es prolongada. Puede afectar principalmente a personas con enfermedades respiratorias o cardíacas, así como a adultos mayores, niños y mujeres gestantes.

Desde la Secretaría de Salud se explicó que, de manera preliminar, los modelos no muestran un deterioro en la calidad del aire en Bogotá. No obstante, se mantendrá la vigilancia conjunta con la autoridad ambiental para reaccionar oportunamente si las condiciones cambian.

La entidad invitó a la ciudadanía a consultar el Índice Bogotano de Calidad del Aire y Riesgo en Salud (IBOCA), disponible en la página web y en aplicación móvil. Esta herramienta informa el nivel de riesgo en diferentes zonas de la ciudad.

Recomendaciones para los ciudadanos

Si el índice se mantiene en niveles verde o amarillo, las actividades al aire libre pueden desarrollarse con normalidad. En caso de que llegue a niveles naranja o rojo, se aconseja reducir el ejercicio intenso, sobre todo en personas más vulnerables. También se sugiere evitar zonas con alto tráfico vehicular o presencia de polvo.

Las autoridades de salud recordaron que la ciudad se acerca al inicio del pico de enfermedades respiratorias. Por eso insistieron en mantener al día los esquemas de vacunación, reforzar el lavado de manos, ventilar los espacios cerrados y usar tapabocas si se presentan síntomas.