En lo más alto de los cerros orientales de Bogotá, a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, se levanta una de las imágenes religiosas más visibles de la capital.
El cerro de Guadalupe no solo es un punto de peregrinación, también es un mirador emblemático al que acuden bogotanos y turistas para contemplar la ciudad desde las alturas, cumplir promesas o encontrar un espacio de tranquilidad lejos del ritmo acelerado de la metrópoli.
De interés: Cómo llegar en bus al cerro de Guadalupe: barato y menos lleno que Monserrate
Para muchos visitantes, la figura blanca que domina el paisaje corresponde a la Virgen de Guadalupe de México. Sin embargo, esa creencia popular no coincide con la historia ni con la tradición religiosa del lugar.
¿Qué virgen está realmente en el cerro de Guadalupe en Bogotá?
La imagen ubicada en la cima del cerro corresponde a la Virgen María Inmaculada Concepción y no a la Virgen de Guadalupe venerada en México. Se trata de una escultura de aproximadamente 15 metros de altura, elaborada por el escultor colombiano Gustavo Arcila Uribe e instalada en 1946.
Esta obra fue erigida un año después de la reconstrucción de la ermita del cerro y, desde entonces, se convirtió en un símbolo religioso visible desde distintos puntos de la ciudad. Cada fin de semana, cerca de mil personas ascienden hasta este lugar, ya sea por motivos de fe o para disfrutar del entorno natural y la vista panorámica de Bogotá.
La confusión sobre la advocación mariana se debe, en gran medida, al nombre del cerro, que suele asociarse de forma automática con la Virgen mexicana, aunque su origen es completamente distinto.
En otras noticias: Parque de Bogotá estrena fuente y activa uno de los planes favoritos
Historia del cerro de Guadalupe y el origen de su nombre
El nombre del cerro proviene de la tradición española. Los primeros conquistadores que llegaron a esta zona lo denominaron Guadalupe en honor a la Virgen de Guadalupe de Badajoz, en España, y no a la advocación mexicana que surgiría posteriormente en América.
Hace más de 400 años, los españoles colocaron una cruz en este punto elevado como símbolo de protección para la ciudad. Con el tiempo, se inició la construcción de una ermita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe.
La primera capilla fue edificada en 1656 y consagrada el 8 de septiembre de ese mismo año, en una peregrinación que contó con la participación de autoridades civiles y eclesiásticas.
A lo largo de los siglos, el santuario ha enfrentado múltiples destrucciones causadas por terremotos ocurridos en 1743, 1785 y 1826. Durante el gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera se impulsó una nueva reconstrucción, que volvió a resultar afectada por el sismo de 1917. Tras ese evento, la ermita permaneció en ruinas durante varias décadas.
La recuperación definitiva del templo se dio en 1945, cuando monseñor Jorge Murcia Riaño lideró su reconstrucción. La ermita fue bendecida por el arzobispo Ismael Perdomo, y un año más tarde se instaló la estatua que hoy identifica al cerro.
El cerro de Guadalupe como mirador y espacio cultural
Además de su valor religioso, el cerro de Guadalupe es reconocido como uno de los miradores más altos y tranquilos de Bogotá. Desde allí se obtiene una vista amplia de la ciudad, así como una perspectiva privilegiada del cerro de Monserrate y de buena parte del centro y oriente de la capital.
El entorno se caracteriza por un ambiente sereno, ideal para quienes buscan desconectarse del ruido urbano. En el lugar también hay venta de artículos religiosos, artesanías y zonas de comida, donde los visitantes pueden adquirir recuerdos o disfrutar de dulces típicos y platos tradicionales de Bogotá.
Le puede interesar: Barrio obrero de Bogotá tendrá recorrido cultural gratis: ¿cuándo y dónde?
¿Cómo llegar al cerro de Guadalupe en transporte público o en carro?
Para quienes se movilizan en vehículo particular, el acceso se realiza por la avenida Circunvalar y luego por la vía que conduce al municipio de Choachí. En el kilómetro 6,7 se encuentra un desvío señalizado hacia la derecha que lleva directamente hasta el santuario.
En transporte público, el punto de partida es la calle Sexta con carrera 15, junto a la estación de la Policía Metropolitana de Bogotá.
Aunque la estación de TransMilenio Tercer Milenio dejó de operar, los usuarios pueden llegar caminando desde la estación Avenida Jiménez o desde Tygua – San José, ubicada en la calle 6 con carrera 18. En ambos casos, se recomienda realizar el recorrido acompañado.
Desde la calle Sexta salen buses con destino a Choachí. Al abordar, se debe informar al conductor que el descenso será en el desvío hacia Guadalupe. El trayecto hasta ese punto tiene un costo aproximado entre 3.000 y 6.000 pesos. Desde allí comienza una caminata de cerca de dos kilómetros hasta la cima, con una duración estimada entre 30 minutos y una hora, según el ritmo del visitante.
Horarios del cerro de Guadalupe y celebraciones religiosas
El cerro de Guadalupe está abierto al público de lunes a domingo, entre las 7:00 de la mañana y las 8:00 de la noche.
Las misas en la iglesia se celebran los domingos a las 9:00 a.m., 10:30 a.m. y 12:00 del mediodía, mientras que los días festivos se realiza una única eucaristía a las 12:00 p.m.