La Línea 1 del Metro de Bogotá avanza como uno de los proyectos de infraestructura más importantes en la historia reciente de la capital.
Con corte al 31 de enero de 2026, la obra alcanza un avance general del 72,13 %, consolidándose como una realidad cada vez más cercana para millones de ciudadanos que esperan una transformación profunda en la movilidad.
Este sistema férreo promete reducir tiempos de desplazamiento, mejorar la calidad del transporte público y descongestionar corredores críticos de la ciudad. Sin embargo, más allá del impacto en la movilidad, la construcción también ha abierto espacios para fortalecer el tejido social en los sectores donde se desarrollan las intervenciones.
En medio de pilotes, estructuras y maquinaria, también florecen iniciativas que buscan acercar el proyecto a la gente.
Uno de esos ejemplos es el Jardín colgante del Metro, una propuesta que convirtió un punto estratégico de obra en un escenario de participación comunitaria.
¿Qué es el Jardín colgante del Metro en la calle 72 con Caracas?
En el cruce de la calle 72 con avenida Caracas, donde actualmente se ejecutan trabajos de la Línea 1, se llevó a cabo la primera jornada del taller ‘Sembrando confianza’, una experiencia cultural y ambiental pensada para resignificar el espacio urbano en transformación.
El desarrollo del metro en este sector ha representado retos para la movilidad y la dinámica comercial. Sin embargo, también abrió la posibilidad de replantear la relación entre la obra y quienes habitan o trabajan en la zona.
Bajo esa premisa nació esta actividad, liderada por el concesionario Metro Línea 1 en alianza con Ártika, con el propósito de promover la participación ciudadana a través del arte y la sostenibilidad.
Durante la jornada se sembraron más de 37 plantas en cascos de seguridad intervenidos artísticamente. Estos elementos, tradicionalmente asociados a la construcción, fueron transformados en macetas vivas cargadas de simbolismo. Cada participante recibió un casco reciclado y lo convirtió en un mensaje de cuidado, crecimiento y construcción colectiva.
El resultado fue un jardín colgante que no solo aporta un componente estético al entorno, sino que también envía un mensaje claro: el desarrollo urbano puede construirse de la mano con la comunidad.
Avance de la Línea 1 del Metro de Bogotá y su impacto en la comunidad
Con un progreso del 72,13 % a enero de 2026, la Línea 1 del Metro continúa su ejecución en distintos frentes de obra a lo largo del trazado. Este porcentaje refleja el cumplimiento de metas constructivas y el desarrollo sostenido de un proyecto que transformará la forma en que miles de personas se movilizan diariamente en la capital.
La iniciativa ‘Sembrando confianza’ se enmarca precisamente en esa etapa de construcción. Su objetivo es fortalecer la relación entre el proyecto y la ciudadanía en las diferentes fases de ejecución, promoviendo la cultura ciudadana y la sostenibilidad ambiental como pilares fundamentales del sistema.
El Jardín colgante simboliza esa apuesta por consolidar confianza en medio de los cambios que implica una obra de gran escala. En sectores donde el ruido, los desvíos y las adecuaciones temporales hacen parte del día a día, este tipo de actividades permiten generar espacios de diálogo, apropiación y sentido de pertenencia.
La experiencia demuestra que la infraestructura no solo transforma el paisaje físico, sino también la manera en que las personas se relacionan con su entorno. A través de acciones simbólicas como la siembra colectiva, el Metro de Bogotá busca dejar claro que la construcción no es únicamente un proceso técnico, sino también social.
Mientras continúan los trabajos de la Línea 1, el Jardín colgante se convierte en un recordatorio de que la ciudad se edifica entre todos. Más allá de las cifras y los cronogramas, iniciativas como esta reflejan una intención de construir confianza, fortalecer vínculos y acompañar a la comunidad durante cada etapa del proyecto.