Humedales

Humedal Gualí se pone pinta: nuevo vivero rescatará a este gigante natural

En los últimos dos años, la entidad ha adelantado labores de restauración ecológica participativa en cerca de 50 hectáreas..

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle Humedal Gualí tendrá nuevo vivero para cuidar el agua y la biodiversidad

La restauración ambiental del humedal Gualí entra en una nueva fase con la entrega de un vivero especializado que fortalecerá la conservación de este ecosistema estratégico para la Sabana de Bogotá.

La infraestructura, impulsada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), busca respaldar los procesos de recuperación ecológica y promover la participación comunitaria en el cuidado del territorio.

El humedal Gualí es reconocido como el más extenso de Cundinamarca. Nace en la laguna Colombia, ubicada en el municipio de Villapinzón, y recorre la cuenca media del río Bogotá, atravesando los municipios de Funza, Tenjo y Mosquera. Se encuentra a una altitud promedio de 2.535 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en un regulador natural clave del sistema hídrico regional.

Este cuerpo de agua cumple un papel fundamental al amortiguar las crecientes, almacenar el recurso proveniente de zonas altas y garantizar la operación del Distrito de Riego y Drenaje de La Ramada, del cual dependen predios dedicados a actividades agropecuarias en Funza y Mosquera.

Su protección resulta esencial tanto para el equilibrio ambiental como para la sostenibilidad productiva de la región.

¿Para qué servirá el nuevo vivero del humedal Gualí?

La CAR anunció la entrega de este vivero dentro del Distrito de Manejo Integrado (DMI) Humedal Gualí, como una herramienta clave para reforzar los procesos de restauración ecológica participativa y la conservación de la biodiversidad.

El espacio permitirá la propagación de especies nativas propias del ecosistema y la protección ex situ de vegetación acuática esencial, como el junco y la enea, fundamentales para la estabilidad del humedal. Estas especies contribuyen a la recuperación de áreas degradadas y al fortalecimiento de la estructura ecológica del territorio.

El vivero también fue diseñado como un punto de encuentro comunitario, donde los habitantes del área de influencia podrán participar activamente en la producción de plantas destinadas al control de la erosión en zonas litorales, la reconformación de áreas inundables y la recuperación de franjas de amortiguación. Este enfoque busca consolidar una restauración con sentido social y ambiental.

La infraestructura contará con un área total de 108 metros cuadrados, distribuidos en espacios para depósito, preparación de sustratos, desinfección, manejo de residuos, propagación y crecimiento vegetal, además de cuatro zonas de rustificación. Estará dotada con invernaderos cubiertos con plástico UV, bandejas de germinación, abonos orgánicos, sustratos especializados y elementos básicos de laboratorio para garantizar procesos adecuados de propagación.

Restauración de humedales en Cundinamarca: avances liderados por la CAR

La entrega del vivero se suma a las acciones que adelanta la CAR en su jurisdicción, donde existen cerca de 250 humedales que ocupan más de 13.000 hectáreas, lo que equivale aproximadamente al 0,8 % del territorio administrado por la entidad.

Durante los últimos dos años, la Corporación ha desarrollado procesos de restauración ecológica participativa en cerca de 50 hectáreas, con una inversión superior a los 16.000 millones de pesos.

Estas intervenciones han incluido la siembra de especies nativas, el mantenimiento de coberturas vegetales, el retiro de material vegetal flotante y la instalación de perchas para aves y refugios para fauna silvestre.

Las acciones se han concentrado en ecosistemas estratégicos como las lagunas de Fúquene, Suesca y La Herrera; los humedales Taboima, Jardín Botánico de Tabio, Gualí, Neuta, Santa Ana y El Yulo; así como el ecoparque Los Totumos – Laguna Verde.

Según explicó Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR, estos procesos permiten garantizar la conservación de polinizadores, la protección de fuentes hídricas y el fortalecimiento de la estructura ecológica de las zonas intervenidas, además de promover la ciencia participativa y el turismo de naturaleza responsable.

En el humedal Gualí, de manera puntual, se han adelantado acciones para mitigar el impacto de especies invasoras como el buchón de agua. Gracias a estas labores, se logró retirar aproximadamente 17.000 metros cúbicos de esta planta en un área cercana a 3,3 hectáreas, mejorando la oxigenación del agua y restableciendo los flujos hídricos naturales.

De forma complementaria, la CAR avanza en alianzas con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con una inversión conjunta de 8.000 millones de pesos, que beneficia a 24 organizaciones dedicadas a la recuperación y protección de humedales en seis cuencas hidrográficas y 22 municipios.

Asimismo, se han suscrito 11 convenios con Juntas de Acción Comunal, con recursos superiores a los 1.400 millones de pesos, fortaleciendo la gobernanza ambiental y la participación comunitaria en diez municipios de la jurisdicción.

Con la puesta en funcionamiento de este vivero en el humedal Gualí, la CAR ratifica su compromiso con la restauración ambiental participativa, la defensa de la biodiversidad y la protección de servicios ecosistémicos esenciales, una labor que ha desarrollado durante 65 años en cumplimiento de su misión con el territorio.