Hablar de la salud íntima masculina todavía puede ser un tema difícil en muchos hogares. Para algunos hombres, reconocer que están teniendo problemas en la intimidad significa enfrentarse a la pena, al miedo de ser juzgados o incluso a la idea de que deben resignarse a vivir con esa situación.
Pero una dificultad en la vida personal no se queda únicamente en la habitación. Cuando un hombre enfrenta problemas de erección, su seguridad, tranquilidad y autoestima también pueden verse afectadas, especialmente cuando decide guardar silencio y no buscar ayuda.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la importancia de hablar de estos temas sin prejuicios y entender que la salud en las relaciones de pareja también hace parte del bienestar emocional. Precisamente, el primer Barómetro de Salud Sexual Masculina de Boston Medical revela qué tan fuerte puede ser este impacto en los hombres.
¿Cómo afecta la disfunción eréctil las emociones de los hombres?
Según el Barómetro de Salud Sexual Masculina, nueve de cada diez hombres con disfunción eréctil sienten una afectación emocional relacionada con esta condición.
El informe señala que, entre los hombres que reconocen ese impacto, hay diferentes formas en las que se manifiesta:
- 18 % dice sentirse a menudo preocupado y ansioso.
- 18 % reporta estrés y baja autoestima.
- 17 % asegura sentirse profundamente afectado.
Esto muestra que las dificultades de erección pueden terminar teniendo un peso importante en la manera en que un hombre se siente consigo mismo y enfrenta su vida cotidiana.
Además, la relación entre la salud sexual y las emociones puede ir en ambos sentidos. El estrés, la ansiedad y la depresión no solamente pueden aparecer como consecuencia de una dificultad sexual, sino que también pueden convertirse en factores que desencadenen la disfunción eréctil.
La doctora Andrea Paola Bravo, de Boston Medical en Bogotá, señala que también existen factores psicológicos y culturales que pueden estar detrás de estos casos.
Una experiencia negativa durante un encuentro de este tipo, por ejemplo, puede hacer que un hombre llegue a pensar que volverá a ocurrir. Ese temor puede condicionar sus relaciones posteriores y aumentar la preocupación durante la intimidad.
Otro elemento mencionado por la especialista es el consumo excesivo de contenido para adultos, debido a que puede generar expectativas poco realistas frente a un encuentro íntimo.
Por eso, el problema no siempre está únicamente relacionado con el cuerpo. La salud íntima también puede estar estrechamente ligada a la parte mental y emocional.
Disfunción eréctil: ¿por qué los hombres tardan en pedir ayuda?
Aunque existen tratamientos para las disfunciones sexuales, todavía hay hombres que prefieren esperar antes de hablar con un profesional. La vergüenza, el miedo al qué dirán y la falta de información pueden convertirse en obstáculos para buscar orientación.
A esto se suma una creencia que sigue rondando entre algunos pacientes: pensar que los problemas de erección son una consecuencia inevitable de cumplir años.
La doctora Andrea Paola Bravo cuenta que atendió el caso de un hombre que tardó en consultar porque consideraba que, después de los 50 años, era normal dejar de tener vida sexual.
“Las ideas sobre la edad, la falta de información y el miedo al qué dirán llevan a los hombres a creer que los problemas de erección son una parte inevitable del envejecimiento y que deben resignarse”.
Para muchos pacientes, llegar a consulta significa enfrentarse primero a esos prejuicios. Sin embargo, el panorama puede cambiar cuando encuentran un espacio en el que pueden hablar de lo que les ocurre con naturalidad y sin sentirse señalados.
Ese acompañamiento es parte del enfoque que Boston Medical asegura implementar desde hace varios años. Luis Alberto Barón, director general de Boston Medical Colombia, explica que la atención busca tener en cuenta tanto el estado físico como las consecuencias que la disfunción eréctil puede generar en las emociones y en el día a día.
“Además del cuerpo, cuidamos cómo la disfunción eréctil afecta a las emociones y al día a día del paciente”, afirma Barón. También señala que, desde 2015, todos los médicos de la institución cuentan con formación a nivel de maestría en sexología.
La información entregada por Boston Medical también señala que más de la mitad de los hombres mayores de 40 años presenta algún grado de disfunción eréctil, mientras que uno de cada tres padece eyaculación precoz.
El mensaje que deja el informe es que un problema de salud íntimo no tiene por qué vivirse en silencio. Si una dificultad de este tipo comienza a afectar la tranquilidad, la autoestima o la vida de pareja, pedir ayuda profesional puede ser un paso importante.
Hablar del tema sin pena permite entender que no se trata de una situación que un hombre tenga que enfrentar solo. Este ámbito de la salud también merece atención y, sobre todo, una conversación sin burlas, prejuicios ni miedo.