Parques de Bogotá

¡El barrio se paró duro! Tumbaron vía que iba sobre un bosque en Bogotá

El bosque que estuvo a punto de ser reemplazado por asfalto hoy es ejemplo de incidencia ciudadana en la planeación urbana.

Collage Alerta - Jardín Botánico de Bogotá. Comunidad frenó vía que iba a arrasar bosque en Barrios Unidos

En una localidad marcada por el concreto y el tráfico constante, un grupo de vecinos demostró que la organización ciudadana sí puede cambiar el rumbo del territorio. El bosque urbano Brazo Salitre, ubicado en Barrios Unidos (entre la NQS y la avenida 68), estuvo en riesgo por una reserva vial proyectada en 2021. Hoy, ese corredor ecológico es símbolo de resistencia ambiental en Bogotá.

La historia volvió a contarse durante una caminata consciente convocada por colectivos del sector bajo el nombre “Voces del bosque: caminata consciente en el corazón de Bacatá”.

Cerca de 20 personas de distintas zonas de la ciudad se inscribieron para recorrer las 7,9 hectáreas que conforman este ecosistema urbano y conocer de primera mano cómo la comunidad logró frenar la construcción de una vía que amenazaba su existencia.

La cita fue a las 9:00 a. m. en el costado occidental del puente peatonal de la estación de TransMilenio del 7 de Agosto. Desde allí, en medio de edificaciones residenciales y el bullicio vehicular, comenzó una jornada que mezcló pedagogía ambiental, memoria colectiva y apropiación del espacio público.

Cristina Mora y María Claudia Sánchez, lideresas del proceso, guiaron el recorrido. Antes de avanzar por el sendero paralelo al cuerpo de agua, invitaron a los asistentes a “pedir permiso” al bosque, un gesto simbólico que marcó el tono reflexivo de la actividad.

Barrios Unidos dijo no y salvó bosque de nueva carreteraCrédito: Jardín Botánico de Bogotá.

¿Cómo la comunidad evitó la construcción de una vía en el bosque Brazo Salitre?

El momento más crítico para este espacio natural ocurrió en 2021, cuando organizaciones ambientales conocieron la existencia de una reserva vial que atravesaría el cordón arbóreo del Brazo Salitre. La propuesta implicaba la intervención de un área con miles de árboles y hábitat de múltiples especies.

La reacción fue inmediata. Seis colectivos del territorio se articularon y lanzaron la campaña “No a la vía, sí a la vida”. En octubre de ese año realizaron un cordón humano con alrededor de 500 personas para visibilizar el impacto que tendría el proyecto sobre la biodiversidad y el bienestar de los habitantes.

Paralelamente, los líderes impulsaron argumentos técnicos, entre ellos un estudio de movilidad que, según explicaron durante la caminata, evidenciaba que la nueva avenida no era necesaria en ese tramo.

La coyuntura coincidió con la formulación del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Los colectivos recogieron más de 260 firmas para solicitar que el Brazo Salitre fuera reconocido oficialmente como bosque urbano. La incidencia dio resultado: el POT lo incluyó dentro de los 21 bosques urbanos que el Distrito debe consolidar y fortalecer mediante acciones lideradas por la Secretaría Distrital de Ambiente y el Jardín Botánico de Bogotá.

Con esa decisión, la reserva vial perdió viabilidad. De acuerdo con las lideresas, se trata del único bosque urbano incorporado al POT por iniciativa directa de la ciudadanía.

Comunidad frenó vía que iba a arrasar bosque en Barrios UnidosCrédito: Jardín Botánico de Bogotá.

Historia del bosque urbano Brazo Salitre y su relación con el humedal El Salitre

Para entender la dimensión de esta victoria, es necesario retroceder a 2006. En ese entonces, la comunidad se opuso a la construcción de una carpa multipropósito en una zona del parque El Salitre donde existía un cuerpo de agua que consideraban un humedal.

Tras años de movilizaciones, plantones y participación en sesiones del Concejo de Bogotá, en 2011 el área fue declarada parque ecológico distrital de humedal El Salitre. Ese antecedente fortaleció la organización ambiental en Barrios Unidos.

Posteriormente, la atención se concentró en la ronda de la quebrada Brazo Salitre, un afluente particular cuya dinámica hídrica mantiene conexión con el humedal. Entre 2012 y 2014, con apoyo del Jardín Botánico, se adelantaron jornadas de siembra de árboles y arbustos, así como procesos de limpieza para retirar escombros y residuos acumulados.

Durante la pandemia surgieron nuevas iniciativas comunitarias. En sectores como el barrio JJ Vargas se instalaron pacas digestoras (estructuras elaboradas con residuos orgánicos prensados) que mejoran la calidad del suelo y favorecen la regeneración vegetal. También nació la huerta comunitaria Muyso, un proyecto agroecológico que transformó un terreno degradado en un espacio productivo y educativo.

En la caminata, los asistentes pudieron observar colibríes, garzas y otras especies que encuentran refugio en este corredor verde. Las paradas incluyeron el parque El Cuadrado y zonas cercanas al humedal, donde se explicaron los procesos de restauración y los jardines para polinizadores impulsados con apoyo institucional.

Más allá de los datos técnicos, el mensaje central fue claro: la defensa del bosque no se limitó a evitar una vía. Representó la consolidación de un tejido social que asume el cuidado ambiental como responsabilidad compartida.

El recorrido concluyó en la huerta Muyso, donde los participantes escucharon el cierre de las lideresas. Allí se reiteró que el Brazo Salitre no solo aporta a la mitigación del cambio climático y a la biodiversidad urbana, sino también al bienestar emocional de quienes lo visitan.

El bosque que estuvo a punto de ser reemplazado por asfalto hoy es ejemplo de incidencia ciudadana en la planeación urbana. En Barrios Unidos, la comunidad dejó claro que cuando el barrio se organiza, el verde puede más que el cemento.