Cajicá, Cundinamarca

Vías alternas para evitar el trancón en Cajicá: carros no se quedarían parqueados

¿Va para Bogotá o Zipaquirá? Conozca las rutas alternas para evadir el cierre total en la Glorieta de la Militar.

Alcaldía de Cajicá/ Google maps Las rutas alternas para no quedar atrapado

Cajicá amaneció patas arriba. Un camión cisterna que transportaba combustible terminó llantas arriba en la variante que conecta al municipio con Zipaquirá, justo en el sector de la Glorieta de la Militar, y eso fue suficiente para que desde las primeras horas la Sabana Centro quedara metida en un trancón de esos que hacen replantear la vida.

Aunque la emergencia comenzó en plena madrugada, la cosa se complicó rápido: derrame de ACPM, cierre total de la vía en ambos sentidos y un operativo contrarreloj para evitar una tragedia ambiental. Las imágenes aéreas —compartidas por la Alcaldía— mostraban el panorama: un reguero de combustible corriendo sobre la vía como si fuera un río desbordado y, más allá, parte de ese flujo llegando hasta la quebrada La Cruz.
Pero si algo aumentó la preocupación de los madrugadores fue saber que la variante quedó completamente bloqueada.

¿Y ahora cómo nos movemos? Las rutas alternas para no quedar atrapado

Mientras los organismos de emergencia trataban de controlar el derrame y levantar la cisterna, cientos de personas quedaron literalmente encerradas entre Zipaquirá, Cajicá y Bogotá.
Pero calma: sí hay por dónde irse… si sabe por dónde.

Aquí van las rutas que están recomendando los expertos y los mismos conductores que ya lograron escapar del trancón:

1. Si viene desde Zipaquirá y necesita llegar a Bogotá

  • Salga hacia Briceño.
  • Tome la vía hacia el Parque Jaime Duque.
  • Desde allí, conéctese con la Autopista Norte.

Esta es la opción más rápida a esta hora, porque evita por completo el sector donde está el cierre y retoma la autopista sin pasar por el caos de La Militar.

2. Si está en Cajicá y necesita subir hacia Zipaquirá

Lo mejor es no intentar llegar a la Variante.

  • Diríjase hacia la carretera Cajicá–Tabio.
  • Conéctese después hacia el sector de Pontezuela para retomar la vía hacia Zipaquirá por la parte alta.

No es la más corta, pero sí la que garantiza movimiento mientras las dos calzadas principales estén bloqueadas.

3. Si necesita desplazarse solo dentro de Cajicá

Evite el sector de Las Granjitas, la Glorieta de la Militar y todas las vías que desembocan allí.
Los desvíos internos habilitados están pasando por:

  • La Variante Chuntame, según disponibilidad.
  • La carrera 6ª, para mantener la movilidad en la zona urbana.

¿Por qué el cierre total?

El combustible derramado alcanzó ambas calzadas, lo que hace imposible dejar pasar vehículos, incluso en contraflujo. Además, el pavimento quedó convertido en una pista resbalosa y altamente inflamable.
Por eso, las autoridades dijeron: cierre total y punto.

Bomberos, Gestión del Riesgo, Policía y todo el combo están allí desde antes del amanecer tratando de absorber el ACPM, evitar más contaminación en la quebrada y planear el levantamiento del camión sin generar chispas.
El conductor resultó lesionado y está en valoración médica, pero no hubo más heridos.

Recomendaciones mientras se restablece el paso

Si vive cerca o tiene que pasar por la zona:

  • Mantenga puertas y ventanas cerradas.
  • Use tapabocas si siente olores fuertes.
  • No se acerque por curiosidad a grabar: el terreno es inestable y hay vapores peligrosos.
  • Si presenta mareo, náuseas o dolor de cabeza, llame al 123.

Y lo más importante: no se meta en la variante, no importa lo tentadora que parezca.
El cierre va para largo.

Panorama final: paciencia, porque esto no se arregla en un ratico

La movilidad en Sabana Centro está alterada y seguirá así mientras terminan el levantamiento de la cisterna y limpian toda la vía.
Así que si hoy tenía que viajar hacia Bogotá o Zipaquirá, prográmese con tiempo, revise las rutas alternas y, si puede, evite usar carro.

Porque entre el derrame que parece río, el taco monumental y la variante bloqueada, este miércoles Cajicá amaneció enseñando la lección de siempre: en carretera, un segundo lo cambia todo.