Después de 13 años de espera, en Soacha por fin se empieza a hablar de transporte con algo de alivio. La noticia es de las grandes: en el segundo semestre de 2026 arrancará el primer piloto de buses alimentadores que conectarán los barrios con las estaciones de TransMilenio. Para miles de personas, esto significa dejar atrás el “peaje interno” de la buseta o el bicitaxi solo para llegar al sistema.
La decisión llegó tras un acuerdo entre la Agencia Regional de Movilidad (ARM), TransMilenio, la Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Soacha. Después de años de tire y afloje, por fin se alinearon para que las fases II y III del sistema no se queden como elefantes blancos, sino que funcionen con rutas que recojan a la gente cerca de la casa.
Soacha tendrá alimentadores: se rompió la mala racha
El anuncio lo confirmó el alcalde Julián Sánchez “Perico”, quien aseguró que esta vez el proyecto va en serio.
“Después de 13 años hemos logrado articular a la Agencia Regional de Movilidad, TransMilenio, la Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Soacha para que en el segundo semestre de 2026 tengamos el primer piloto de alimentación”, explicó el mandatario.
El piloto será la prueba de fuego para integrar las rutas urbanas de Soacha con la troncal de la Autopista Sur . La idea es que barrios como Compartir, San Mateo y Ciudad Verde dejen de depender del transporte informal para llegar a una estación.
Hoy, muchos usuarios pagan $2.300 o $2.400 en buseta y mínimo $1.800 en bicitaxi, antes de subirse a TransMilenio. Con los alimentadores, ese gasto extra podría desaparecer o reducirse de manera importante.
No es solo buses: también arreglan las losas
El convenio no se queda solo en poner buses a rodar. Incluye arreglo de las losas, mejora de la infraestructura en estaciones de Soacha y un refuerzo en las condiciones de seguridad del corredor.
La gerente de TransMilenio, María Fernanda Ortiz, explicó que el objetivo es mejorar la experiencia completa del usuario.
“Este convenio nos va a permitir aunar esfuerzos para mejorar la experiencia de viaje, trabajar en un proceso de alimentación al sistema, mejorar la infraestructura y las condiciones de seguridad de la operación actual”, señaló.
Esto es clave, porque no tendría sentido llevar buses a barrios donde las estaciones siguen deterioradas o con accesos complicados.
La ARM toma el liderazgo regional
Desde la Agencia Regional de Movilidad, su gerente Claudia Mercado destacó que este es el primer paso real para transformar el corredor sur.
“Vamos a mejorar las estaciones en Soacha, intervenir las losas y arrancar un piloto que facilite la integración de las rutas urbanas con el componente troncal de TransMilenio en la Autopista Sur”, explicó.
El enfoque regional busca que Soacha no siga funcionando como un apéndice desordenado de Bogotá, sino como parte de un sistema integrado, donde moverse no sea una odisea diaria.
¿Y los transportadores informales?
Uno de los temas que queda sobre la mesa es el impacto para quienes durante años han prestado el servicio de manera informal. El arranque de los alimentadores marcará una transición, y desde la administración reconocen que será necesario trabajar con esa población para evitar conflictos y desajustes.
Por ahora, el foco está en poner a rodar el piloto y demostrar que el modelo funciona. Si el resultado es positivo, la idea es ampliar las rutas y fortalecer el sistema en más sectores del municipio.
Un cambio que se sentirá en el bolsillo
Para los soachunos, el beneficio más inmediato será el ahorro diario. Menos pagos, menos vueltas y un viaje más organizado. No resuelve todos los problemas de movilidad, pero sí ataca uno de los más sentidos: el costo y el desgaste de llegar a una estación.
Después de más de una década de promesas, Soacha empieza a ver movimiento real. Si el piloto arranca como está previsto, 2026 marcará un antes y un después en la forma de moverse por el municipio. Y esta vez, la esperanza ya no suena a cuento.