Buenas noticias para los que caminan a diario por la Sabana de Bogotá. Se acabó el barro, el riesgo en la berma y el corre-corre esquivando carros. AcceNorte entregó oficialmente el nuevo sendero peatonal que conecta la Universidad de La Sabana con el centro comercial Centro Chía, una obra que le devuelve la tranquilidad a miles de estudiantes, trabajadores y usuarios del transporte público.
Este nuevo andén también conecta con el paradero de buses de la ruta 45 A04, uno de los más usados en el corredor Chía–Bogotá. En una zona donde el tráfico va rápido y el peatón siempre llevaba las de perder, el sendero marca un antes y un después.
¡Camine tranquilo! Un andén hecho como debe ser
El sendero ya está habilitado y no es cualquier andén improvisado. Se trata de una infraestructura construida en concreto estampado de alta resistencia, con un ancho de 2,40 metros, suficiente para que caminen dos o tres personas al tiempo sin empujarse ni bajarse a la vía.
Desde la concesión explicaron que la obra fue pensada para responder a una necesidad real del sector. “Finalizamos y entregamos a la comunidad la construcción del sendero peatonal que comunica la Universidad de La Sabana con el centro comercial Centro Chía y con el paradero de buses de la ruta 45 A04”, informó AcceNorte.
Un sendero incluyente y seguro
Uno de los puntos más destacados del nuevo sendero es que sí piensa en todos. El tramo cuenta con losetas podotáctiles, que sirven de guía para personas con discapacidad visual, y con rampas que facilitan el paso a personas con movilidad reducida, cochecitos o sillas de ruedas.
Además, se construyeron tres cruces peatonales tipo pompeyano, es decir, al mismo nivel del andén. Estos cruces obligan a los conductores a reducir la velocidad y le dan prioridad al peatón, algo clave en un sector donde antes cruzar era jugarse el pellejo.
“La obra incluye accesibilidad para personas con movilidad reducida y cruces peatonales seguros”, destacó la concesión al detallar las características del proyecto.
Un alivio para estudiantes y trabajadores
El beneficio se siente de inmediato, sobre todo para los estudiantes de la Universidad de La Sabana, que durante años tuvieron que caminar por zonas peligrosas para llegar a clases o al transporte público. Ahora el trayecto es más corto, más cómodo y mucho más seguro.
También se benefician trabajadores del sector, visitantes de Centro Chía y personas que diariamente se mueven entre Chía y Bogotá. El sendero se convierte en una pieza clave de conexión peatonal en un punto donde antes mandaba el carro.
Detalles finales y paisaje
Aunque el sendero ya está en uso, el trabajo continúa. El equipo de mantenimiento de AcceNorte adelanta actividades de paisajismo, para integrar el andén al entorno y mejorar la experiencia de quienes lo recorren.
“Nuestro equipo de mantenimiento se encuentra realizando actividades de paisaje para finalizar el proceso de construcción”, indicó la concesión, que también resaltó que se trata de una obra de ingeniería 100 % colombiana.
Un ejemplo para toda la Autonorte
En un corredor donde históricamente el peatón ha sido el último en la fila, este sendero demuestra que sí se puede hacer infraestructura pensada para la gente. El ancho del andén, los cruces a nivel y la accesibilidad muestran que no se trata solo de cemento, sino de seguridad y dignidad.
Muchos esperan que este tipo de obras se replique en otros tramos de la Autonorte, donde aún hay sectores sin andenes seguros. Por ahora, quienes caminan entre La Sabana y Centro Chía ya tienen un nuevo aliado: un sendero que les permite caminar tranquilos y sin miedo.