Varios ciudadanos residentes entre los municipios de Siberia y Funza salieron a protestar este martes 27 de enero en inmediaciones del peaje que conecta a los dos municipios de Cundinamarca.
Según los manifestantes, en este corredor se ha incrementado el número de muertes viales en los últimos meses sin que haya un pronunciamiento por parte de las autoridades departamentales.
La acción ciudadana consistió en levantar las talanqueras del peaje, lo que provocó que un gran número de vehículos atravesaran el peaje sin ninguna restricción.
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La manifestación se dio luego de que, por más de dos años, esta comunidad pidiera a las autoridades reportar en qué se están invirtiendo los recursos que se recogen de la operación del peaje en ese punto. Según los voceros de dicha comunidad, la respuesta ha sido nula, lo que califican como un "silencio reiterado de las autoridades y de la concesión responsable, ante la creciente crisis de seguridad vial y las muertes registradas en este corredor".
Activistas como Óscar Sánchez y Juan Rachif, acompañaron la protesta, y fueron quienes enarbolaron las banderas pidiendo transparencia y protección de la vida en esta vía del departamento.
Según sus residentes, el peaje Siberia–Funza lleva más de 20 años en operación y la vía se mantiene sin ampliaciones acordes al crecimiento del tráfico, sin intercambiadores viales, sin retornos seguros, con escasos puentes peatonales y graves deficiencias, según sus líderes en materia de iluminación. Esto ha generado el mayor índice de siniestralidad sobre todo en vehículos de carga pesada, transporte particular y peatones.
Sin embargo, según denuncian los ciudadanos, las advertencias han sido ignoradas y las respuestas oficiales se han limitado al silencio.
"Los peajes deben cumplir el principio de equilibrio económico y protección al usuario, garantizando que el recaudo se traduzca en seguridad vial y reducción del riesgo de muerte": se lee en uno de los comunicados originados por la comunidad.
Aunque reconocen avances puntuales como el ciclocarril, los ciudadanos señalaron que no existe proporcionalidad entre el recaudo histórico del peaje y las obras ejecutadas, especialmente en materia de seguridad y protección de la vida humana.
La acción de levantar las talanqueras, explicaron, no buscó generar caos, sino exigir respuestas claras, la publicación de cifras reales de recaudo y un cronograma concreto de obras que eviten que esta vía continúe cobrando vidas.