Gustavo Petro

Petro y Rey firmaron el cheque: Nuevo tren llega a Cundinamarca y Bogotá

El tren vuelve a casa: tras décadas de abandono, el Regiotram del Norte movilizará a 187.000 pasajeros diarios de forma limpia y rápida.

Colprensa/ (X)JorgeEmilioRey Petro y Rey firmaron: tren llega a Bogotá y Cundinamarca

Por fin, una buena noticia para quienes viven con el morral listo desde la madrugada y el estrés del trancón pegado a la espalda. El Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca sellaron la plata y dejaron listo el camino para que el Regiotram del Norte sea una realidad. Sí, leyó bien: vuelve el tren de pasajeros entre Bogotá y el norte de la Sabana.

La firma de la cofinanciación entre la Nación y el departamento le puso punto final a años de promesas y renders bonitos. Esta vez hay cheque, hay vigencias futuras y hay números claros. El presidente Gustavo Petro y el gobernador Jorge Rey alinearon agendas y presupuesto para sacar adelante uno de los proyectos de movilidad más ambiciosos del centro del país.

¡Habemus tren y con plata asegurada!

El Regiotram del Norte arrancará con una inversión total cercana a los 15,4 billones de pesos, de los cuales 12,2 billones los pone el Gobierno Nacional a través de vigencias futuras, con el respaldo del Ministerio de Transporte y el Ministerio de Hacienda. El resto corre por cuenta de Cundinamarca, que también se mete la mano al bolsillo.

La platica está blindada y eso nos permite avanzar sin reversa”, ha insistido el gobernador Jorge Rey, quien confirmó que ya se trabaja en la estructuración de la licitación internacional junto con la Empresa de Ferrocarriles de Cundinamarca (EFR) y el IFC del Banco Mundial como aliado técnico. “Este proyecto es estratégico para la región y para la calidad de vida de miles de personas que entran y salen todos los días de Bogotá”, ha dicho Rey.

El famoso “tren de Zipaquirá”

Aunque muchos ya lo bautizaron como el tren de Zipaquirá, la verdad es que este sistema será la columna vertebral de la movilidad en la Sabana Norte. El trazado tendrá 48,9 kilómetros, contará con 17 estaciones modernas y movilizará alrededor de 187.000 pasajeros diarios.

El recorrido conectará directamente a Bogotá, Chía, Cajicá y Zipaquirá, además de beneficiar a municipios cercanos que hoy dependen casi exclusivamente del carro particular y del bus intermunicipal. La promesa es clara: viajes más cortos, menos contaminación y una alternativa real al caos vial.

De cinco horas en trancón a 40 minutos en tren

La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, fue directa al hablarle a la gente del común, la que sufre el tráfico todos los días. “Si usted vive en Zipaquirá y trabaja en Bogotá, sabe lo que esto significa: cuatro o cinco horas diarias metido en un trancón. Ahora imagínese hacer ese recorrido en unos 40 minutos”, afirmó.

Rojas también recordó que Colombia no está improvisando. “En 1898 el tren ya llegaba a Zipaquirá. Por aquí se movía el comercio, la cultura y los pasajeros. En los años 50 alguien tomó la pésima decisión de matar los trenes y meternos a todos en buses. Perdimos los rieles y ganamos trancón. Hoy estamos recuperando lo que nunca debimos dejar morir”, señaló.

La ministra fue enfática en que el Gobierno Nacional está cumpliendo con su parte: “Aportamos 12,2 billones de pesos porque revivir el tren es una misión de este gobierno. La voluntad política existe”.

Tren limpio, moderno y conectado

Cada tren podrá movilizar más de 900 pasajeros, será eléctrico, silencioso y se integrará con otros sistemas de transporte que ya existen en Bogotá. La idea es que no sea un elefante blanco, sino un sistema rápido, limpio y eficiente, pensado para el día a día de trabajadores, estudiantes y familias.

Además, este proyecto no viene solo. Junto con el Regiotram de Occidente, que ya está en construcción, Bogotá y Cundinamarca tendrán la primera red de trenes de cercanías de Colombia. Una noticia que, para muchos, suena casi histórica.

Falta uno que se suba al tren

Eso sí, todavía hay una estación pendiente: la Alcaldía de Bogotá. Desde el Gobierno Nacional y la Gobernación lanzaron el mensaje claro de que la ciudad también debe montarse al proyecto para garantizar una integración total y sin tropiezos.

Mientras tanto, el anuncio ya despierta ilusión. El tren vuelve a la Sabana, esta vez con números claros, respaldo político y la esperanza de que, por fin, el tiempo en familia le gane la pelea al tiempo perdido en el trancón.