El Regiotram del Norte sigue avanzando, pero la pelea política ahora va por otro carril. Luego de que se conociera que Bogotá quedó por fuera de la financiación directa del proyecto tras la firma del Conpes 4190, el presidente Gustavo Petro salió a responderle a la Alcaldía y a poner su versión sobre la mesa. Y lo hizo sin rodeos.
Mientras en el Palacio Liévano aseguran que la decisión los tomó por sorpresa, desde la Casa de Nariño dicen todo lo contrario: que sí hubo invitación, que sí hubo reunión y que el Distrito no quiso participar.
El Regiotram del Norte sin plata de Bogotá
Con el Conpes 4190 ya firmado, el nuevo esquema quedó así: la Nación asume el 81,6 % del costo total, es decir, más de 14 billones de pesos, mientras que la Gobernación de Cundinamarca pone cerca de 3 billones. En total, el proyecto supera los 17 billones de pesos y contempla 17 estaciones, de las cuales 11 estarán en Bogotá, con una demanda estimada de 187.000 pasajeros diarios y operación proyectada para 2034.
Bogotá, pese a que había manifestado su intención de aportar recursos para tener voz y voto en decisiones como el trazado dentro de la ciudad, quedó por fuera del cierre financiero. Desde la Alcaldía señalaron que nunca fueron consultados y que su salida del esquema los deja sin capacidad de decisión directa.
La respuesta de Petro: “Bogotá no quiso ir”
Horas después de la polémica, el presidente Gustavo Petro se pronunció y contradijo la versión del Distrito. Según el mandatario, la Nación sí intentó vincular a Bogotá al proyecto.
“Esto no es cierto. La reunión para cofinanciar el proyecto se hizo el año pasado y Bogotá no quiso ir”, afirmó Petro.
El presidente fue más allá y explicó que, ante la falta de acuerdo con el Distrito, el Gobierno Nacional decidió asumir la parte que le correspondía a Bogotá para que el proyecto no se siguiera retrasando.
“Nosotros asumimos la parte de Bogotá y volveremos realidad el tranvía de Zipaquirá al norte de la ciudad”, aseguró el jefe de Estado.
Con esa declaración, Petro dejó claro que para el Gobierno Nacional el problema no era técnico ni financiero, sino de voluntad política, y que el Conpes 4190 fue la salida para evitar que el Regiotram quedara empantanado.
Cundinamarca respalda la jugada
Desde la Gobernación de Cundinamarca, el tono ha sido más cercano al del Ejecutivo. El gobernador Jorge Emilio Rey ha defendido el nuevo esquema, señalando que las demoras en los acuerdos con Bogotá estaban frenando el avance de un proyecto clave para la movilidad regional.
Con el cierre financiero asegurado, el Regiotram del Norte entra ahora en una fase decisiva. Según el Ministerio de Transporte, el proyecto pasará a licitación en 2026, lo que permitiría avanzar en la contratación sin más cruces políticos.
“La Nación lidera con más de 14 billones de pesos y Cundinamarca respalda con cerca de 3 billones. Es una apuesta conjunta que asegura el cierre financiero y pone en marcha el proyecto”, indicó la cartera de Transporte.
Bogotá, usuaria pero sin decisión
El punto sensible para la Alcaldía es que, aunque 11 estaciones estarán en Bogotá, el Distrito queda como usuario del sistema, pero sin incidencia directa en el diseño urbano, la integración con TransMilenio o los impactos en la malla vial.
Desde el entorno del alcalde Carlos Fernando Galán insisten en que aportar recursos era la forma de garantizar que el tren se ajustara a las necesidades de la ciudad. Con el nuevo esquema, esa posibilidad se diluye.
Galán se sienta con la ministra y el gobernador: buscan bajar la tensión
Tras la tormenta política, se abrió un nuevo capítulo. Según informó el Ministerio de Transporte en su cuenta oficial de X, la ministra María Fernanda Rojas sostuvo una reunión con el gobernador Jorge Emilio Rey y el alcalde Carlos Fernando Galán para ratificar el compromiso institucional con el Regiotram del Norte.
“La ministra @maferojas sostiene una reunión con el gobernador @JorgeEmilioRey y el alcalde @CarlosFGalan para ratificar el compromiso institucional con el Regiotram del Norte, una de las apuestas férreas más importantes para transformar la movilidad entre Bogotá y Cundinamarca”, señaló el Ministerio.
El encuentro busca bajar la temperatura del conflicto y mantener el proyecto en marcha, pese a que Bogotá quedó fuera de la financiación. Aunque no cambia el Conpes, la reunión deja claro que el diálogo sigue abierto y que el Regiotram del Norte continúa siendo una prioridad regional.
Por ahora, el tren sigue avanzando con la billetera de la Nación y el respaldo de Cundinamarca. La pregunta que queda es si, más adelante, Bogotá logrará volver a subirse al proyecto, así sea sin plata, pero con algo de incidencia en el camino que recorrerá el Regiotram dentro de la ciudad.