¡Aliste la vista, vecino, porque el suroriente de Bogotá se va a montar en otro nivel! TransMilenio soltó un anuncio que tiene a más de uno haciendo cuentas de tiempo y pensando en despedirse de los trancones eternos. Ya están publicados los pliegos definitivos para contratar al operador del TransMiCable de San Cristóbal, un proyecto que llega con toda la tecnología y una inversión que ronda los $390.000 millones.
La movida no es menor: el contrato será por 10 años y 4 meses, y la idea es escoger a la empresa que se encargará de operar este sistema que promete cambiar la forma de moverse en esta zona de la ciudad.
“Publicamos los pliegos definitivos… para elegir al mejor operador que nos pueda prestar el mejor servicio público de transporte”, explicó Pedro Gutiérrez, subgerente de TransMiCable.
Cabinas con paneles solares y sistema inteligente
Por un lado, tendrá un sistema de programación dinámica, lo que significa que las cabinas no van a moverse a ritmo fijo, sino que se adaptan a la cantidad de gente que esté esperando.
Traducido al lenguaje de la calle: si hay mucha fila, el sistema mete más ritmo; si hay poca gente, se ajusta solo.
Pero lo que más ha llamado la atención es el tema ambiental. Las cabinas van a tener paneles solares integrados, lo que permitirá aprovechar energía limpia para parte de su operación.
Eso no solo reduce consumo eléctrico tradicional, sino que también pone al sistema en la línea de proyectos con enfoque sostenible.
Tres estaciones elegidas por la comunidad
Otro punto que llamó la atención es que los nombres de las estaciones no los sacaron de un escritorio, sino que los eligió la misma comunidad.
A través de un proceso participativo, se definieron las tres paradas del sistema:
- Senderos de Altamira
- La Victoria
- 20 de Julio
Es decir, los vecinos del sector también metieron mano en la construcción simbólica del proyecto.
400.000 beneficiados y viajes en 10 minutos
Aquí viene el dato que más emociona a los ciudadanos. El TransMiCable está pensado para beneficiar a más de 400.000 personas del suroriente de Bogotá.
¿Y qué cambia en la práctica? El tiempo de desplazamiento.
Hoy en día, muchos habitantes se gastan cerca de 45 minutos para moverse en ese corredor. Con el cable, ese mismo recorrido se hará en apenas 10 minutos.
Una diferencia que puede cambiar rutinas completas de estudio, trabajo y vida diaria.
Capacidad y conexión con el sistema
El sistema tendrá una capacidad importante: podrá movilizar hasta 4.000 pasajeros por hora en un recorrido de aproximadamente 2,8 kilómetros.
Además, estará conectado con el sistema TransMilenio en el Portal 20 de Julio, lo que facilita la integración con el resto de la ciudad.
Como ñapa, también contará con biciparqueaderos, pensando en quienes combinan bicicleta y transporte público.
Ojo a este dato: el cable entraría a funcionar este mismo año
Pero aquí viene el dato que le sube la temperatura al proyecto. El alcalde Carlos Fernando Galán aseguró en medios que la obra ya tiene un cronograma definido para su puesta en marcha.
“Este cable va a estar montado en agosto de este año, y luego entrará a pruebas con TransMilenio para que los ciudadanos de San Cristóbal y toda Bogotá puedan utilizarlo en diciembre de este año”, explicó el mandatario.
Es decir, mijo, la apuesta es que el sistema no se quede en planos ni procesos largos, sino que entre en operación antes de terminar el 2026, tras un periodo de pruebas técnicas.
Fechas clave del proceso
Mijo, si usted quiere saber cuándo arranca todo este proceso, anote estos datos:
- 15 de julio de 2026: cierre para presentar ofertas
- 19 de agosto de 2026: audiencia de adjudicación
- Septiembre de 2026: firma del contrato
A partir de ahí, el proyecto empezará a tomar forma con el operador seleccionado.
Un proyecto que apunta a cambiar la movilidad
Desde TransMilenio aseguran que la idea es que el proceso sea abierto y competitivo, para garantizar que llegue el mejor operador.
“Este proceso generará competencia y transparencia… y beneficiará a más de 400 mil habitantes”, señaló Gutiérrez.
El enfoque no es solo transporte, sino también impacto social, con inclusión laboral en la zona y generación de oportunidades para la comunidad.