La Primera Línea del Metro de Bogotá continúan a paso firme, y al cierre del mes de marzo, se completó un avance general del 75,50%. Este megaproyecto se extiende desde Bosa hasta la calle 72 con avenida Caracas; sin embargo, ya se está trabajando para extenderlo a otras zonas de la ciudad.
La opción de que el metro de Bogotá llegue más al norte de la ciudad empieza a tomar forma. Luego de que la extensión hasta la calle 100 fuera incluida en el Plan Distrital de Desarrollo, comenzó a avanzar una propuesta concreta que busca ampliar el alcance de la Primera Línea.
La iniciativa fue presentada por la empresa China Harbour Engineering Company Ltda. bajo el modelo de Asociación Público-Privada de iniciativa privada y actualmente se encuentra en fase de factibilidad. El proyecto recoge recomendaciones previas del Banco Mundial.
El gerente de la Empresa Metro, Leonidas Narváez, explicó en entrevista con La FM que la propuesta tiene un costo estimado de 4 billones de pesos y que su entrada en operación está proyectada para el año 2032. “La propuesta de extensión está del orden de 4 billones de pesos y estaría entrando en operación hacia el año 2032”, afirmó.
Un proyecto que vuelve a tomar impulso
Aunque en anteriores alcaldías la ampliación hacia la calle 100 no se consideraba viable por falta de recursos, la inclusión de esta iniciativa en el plan de desarrollo le dio un nuevo impulso. El concejal Juan David Quintero destacó que el proyecto avanza en firme.
“Cada día estamos más cerca de que la extensión de la Primera Línea del Metro hasta la calle 100 sea una realidad. Este proyecto agrega tres nuevas estaciones a las dieciséis en construcción y conecta el sistema con Usaquén, Chapinero y troncales estratégicas como la avenida 68 y la Caracas”, aseguró el cabildante.
Además, el alcance del proyecto incluso podría ir más allá. Según Quintero, la propuesta abre la puerta para que el sistema continúe creciendo hacia la calle 127 o la 170, tal como se ha sugerido en estudios previos.
Uno de los puntos centrales de la propuesta tiene que ver con la infraestructura del viaducto. La idea es elevar su altura promedio de 13 a cerca de 20 metros para que el metro quede por encima de los puentes existentes en la Autopista Norte, especialmente a la altura de las calles 94 y 100, sin necesidad de realizar demoliciones.
Así sería el Metro hasta la 100
La ampliación contempla un nuevo tramo de aproximadamente 3,2 kilómetros. En ese recorrido se construirían tres estaciones adicionales: en las calles 82, 93 y 102, que se sumarían a las 16 que actualmente están en obra.
Estas estaciones tendrían un diseño más compacto y estarían pensadas para integrarse al espacio urbano sin afectar la movilidad. El enfoque también prioriza a peatones y ciclistas, con mejoras en iluminación y condiciones de seguridad en las zonas cercanas al viaducto.
En términos de operación, el proyecto prevé un aumento en la demanda del sistema cercano al 10 %, lo que equivaldría a entre 60.000 y 80.000 pasajeros adicionales al día. Con esto, el metro podría movilizar alrededor de 600.000 usuarios diarios.
También se contempla la incorporación de ocho trenes adicionales, alcanzando un total de 38. Estos funcionarían con tecnología eléctrica y tendrían una velocidad de diseño de 90 kilómetros por hora.
La extensión permitiría, además, una mejor articulación con otros sistemas de transporte como TransMilenio en la avenida 68 y la troncal Caracas, así como con el Regiotram del Norte, fortaleciendo la conexión entre distintas zonas de la ciudad.
Por ahora, la propuesta entrará en una etapa de evaluación técnica a cargo de la Empresa Metro de Bogotá, que deberá revisar su viabilidad antes de tomar una decisión definitiva.