Instituto de Desarrollo Urbano

Puente de la Séptima con 100 no termina en la basura: IDU le tiene nuevo destino en Bogotá

Hilo diamantado para no dañar el entorno: así avanzan los trabajos de retiro del puente de la 100 con Séptima.

IDU Puente Séptima con 100 IDU le busca nuevo uso en Bogotá

El desmonte del histórico puente de la Carrera Séptima con Calle 100 ya comenzó y, contrario a lo que muchos podrían pensar, buena parte de la estructura no terminará convertida en escombros. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) confirmó que cerca del 80 % de los materiales retirados serán reutilizados en diferentes frentes de obra que actualmente se ejecutan en Bogotá.

La intervención hace parte de las obras del Corredor Verde de la Carrera Séptima y permitirá reemplazar una estructura construida hace varias décadas por un nuevo puente con mayor capacidad y nuevas conexiones viales en superficie y bajo tierra.

Arrancamos desde el día de ayer domingo el proceso de demolición y desmonte del puente de la carrera séptima con calle 100”, explicó el director del IDU, Orlando Molano.

Un desmonte diferente: cortan el puente por partes para reutilizarlo

A diferencia de una demolición tradicional, el proyecto utilizará un sistema especializado que busca aprovechar gran parte de la infraestructura existente.

Según el IDU, los trabajos se realizarán mediante una tecnología de hilo o cordón diamantado, utilizada para hacer cortes controlados sobre el concreto.

Vamos a arrancar los cortes con una metodología nueva, un cordón diamantado que va a hacer cortes”, señaló Molano.

La técnica permitirá dividir la estructura en grandes bloques de entre 15 y 17 metros, que posteriormente serán transportados en camas bajas hasta otro punto donde serán procesados.

Vamos a bajar más o menos entre 15 y 17 metros del puente a una cama baja donde hacemos la demolición en otro lugar”, explicó el funcionario.

Puente de la Séptima con 100Crédito: IDU

El 80 % del material tendrá una segunda vida

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el componente de reutilización de materiales.

El IDU informó que la mayor parte del concreto y del asfalto retirado será aprovechado en otras obras de infraestructura vial que actualmente se desarrollan en la ciudad.

Vamos a hacer una reutilización del 80 % de los materiales del puente”, indicó Molano.

La estrategia busca reducir la generación de residuos y aprovechar recursos que todavía pueden utilizarse en nuevos proyectos urbanos.

De esta manera, una parte de la estructura que durante años sirvió a la movilidad del norte de Bogotá terminará apoyando otras intervenciones en distintos corredores de la capital.

Dos meses para desmontar y un año para construir

El cronograma del proyecto contempla varias etapas.

La primera corresponde al desmonte completo de la estructura existente, proceso que, según el IDU, tomará aproximadamente dos meses.

Nos vamos a demorar dos meses en este proceso de desmonte del puente”, aseguró Molano.

Posteriormente comenzará la construcción de la nueva infraestructura.

La meta de la administración distrital es que el nuevo puente entre en operación durante el próximo año.

El año entrante tiene que estar ya habilitado el puente nuevamente”, afirmó.

Un puente más grande y con el doble de capacidad

La nueva estructura no será una simple reposición de la existente. El proyecto contempla ampliar significativamente la capacidad de paso.

Actualmente el puente tiene cerca de 200 metros de longitud y opera con un carril por sentido.

La nueva infraestructura alcanzará los 400 metros y contará con cuatro carriles, dos en cada dirección.

Lo vamos a reemplazar por un puente de 400 metros. Este tenía tan solo dos carriles, uno por sentido; vamos a pasar a cuatro carriles, dos por sentido”, explicó el director del IDU.

Tres deprimidos y conexión con TransMilenio

Además del puente elevado, la intervención incluirá nuevas conexiones subterráneas que buscan mejorar la movilidad en uno de los puntos más congestionados del norte de Bogotá.

El proyecto contempla tres pasos deprimidos que permitirán movimientos entre distintos sentidos viales sin necesidad de detenerse en cruces semafóricos.

Vamos a tener tres deprimidos que van a conectar el norte con el sur para los mixtos en deprimido, norte-occidente y occidente-sur”, indicó Molano.

A esto se suma la integración con el sistema de transporte masivo.

Los TransMilenio se van a conectar a nivel desde el corredor de la 68 con el corredor de la Séptima”, agregó.

Paciencia mientras avanzan las obras

El director del IDU reconoció que las intervenciones generarán cambios temporales en la movilidad del sector, especialmente durante el proceso de desmontaje y construcción.

Les pedimos disculpas, les pedimos paciencia, esto va a generar algunas molestias”, manifestó.

Sin embargo, la apuesta de la ciudad es que, una vez terminadas las obras, la intersección de la Carrera Séptima con Calle 100 tenga una capacidad mucho mayor que la actual y ofrezca nuevas opciones de circulación para vehículos particulares y transporte público.

Por ahora, mientras las máquinas comienzan a desmontar el viejo puente, Bogotá también le da una segunda oportunidad al concreto y al asfalto de una estructura que durante décadas hizo parte del paisaje vial del norte de la ciudad.