¡Póngale cuidado a esta movida porque al sur de Bogotá le empezó a cambiar la cara! El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) se fue de inspección nocturna a una de las obras que más expectativa tiene entre los vecinos de Bosa y quienes entran y salen por la Autopista Sur. Desde allá, el director Orlando Molano soltó una noticia que más de uno venía esperando: en cerca de dos meses estará lista la Avenida de las Torres.
La visita se hizo en pleno turno nocturno, con casco y botas, revisando el avance del intercambio vial entre la NQS y la Avenida Bosa, una obra que venía con retrasos importantes y que ahora busca recuperar tiempo.
“Este es un proyecto que se firmó en 2022… cuando llegamos estaba en el 6% y ya superamos el 44%”, explicó Molano durante el recorrido, dejando claro que el panorama actual es distinto al que encontraron.
De obra frenada al 44%: así va el proyecto
Mijo, aquí hay historia. Este proyecto estaba programado para estar listo en 2025, pero cuando la actual administración tomó el control, el avance era mínimo. Ahora, según el IDU, ya se superaron trabas clave que tenían todo quieto.
Uno de los principales líos era el tema de predios. “Tuvimos problemas con terrenos como el de Almagrario, pero ya los superamos”, señaló el director.
Eso permitió retomar diseños y meterle ritmo a la construcción. Hoy el proyecto ya pasa el 44% de ejecución, lo que lo pone otra vez en carrera.
Además, se sumó una decisión técnica que busca acelerar los tiempos sin generar más caos en la vía.
Tecnología bajo tierra: menos huecos, menos trancón
Para no empeorar la movilidad mientras construyen, el IDU le apostó a una tecnología que evita abrir zanjas en la calle.
“Estamos usando Pipe Jacking, una metodología de túnel para enterrar las tuberías sin romper el pavimento”, explicó Molano.
Traducido al lenguaje de la calle: hacen el trabajo por debajo, sin levantar la vía ni generar cierres prolongados. Eso le baja presión al tráfico en uno de los corredores más pesados de la ciudad.
Trabajo de noche: grúas gigantes y vigas de 300 toneladas
Si usted pasa por la zona en la noche, verá un movimiento que parece de otro nivel. El IDU organizó jornadas nocturnas para avanzar sin frenar la movilidad del día.
“Son más de 500 personas trabajando día y noche”, contó el funcionario.
Las labores más pesadas arrancan sobre las 6:00 de la tarde. A las 10:00 p.m. se cierran tramos y el trabajo se extiende hasta las 3:00 o 4:00 de la mañana, para que al amanecer la vía esté libre.
En esas jornadas se utilizan grúas de gran capacidad y camiones que transportan vigas de más de 300 toneladas, con el objetivo de instalar una por noche.
“Tenemos todo un equipo para lograr que en una noche se suba una viga”, detalló Molano.
La meta es instalar un total de 32 vigas, paso clave para luego construir el tablero, que es el piso del puente.
La buena noticia: Avenida de las Torres en dos meses
Pero aquí viene el dato que más le interesa a la gente de Bosa: la Avenida de las Torres, una vía alterna del proyecto, está más cerca que nunca.
“En dos meses tendremos terminada la Avenida de las Torres”, aseguró el director del IDU.
Esta vía permitirá descongestionar la movilidad interna de la localidad, dándole una salida más fluida a los barrios del sector.
El puente quedaría para 2027
En cuanto al componente más grande del proyecto, que es el puente del intercambio vial, la meta está puesta en el próximo año.
“Como lo ha pedido el alcalde, el año entrante esté el puente terminado”, afirmó Molano.
La obra busca mejorar la movilidad no solo en Bosa, sino también para quienes entran o salen de Bogotá por la Autopista Sur, especialmente en fines de semana y horas pico.
Una obra clave para el sur
Con este avance, el proyecto empieza a mostrar resultados en campo, luego de varios meses marcados por retrasos.
El mensaje desde el IDU es que ahora la obra va en otro ritmo, con frentes activos, maquinaria en operación y cronograma ajustado.
La Avenida de las Torres está a la vuelta de la esquina y el puente ya tiene fecha en el calendario. Si se cumplen los tiempos, el sur de Bogotá tendrá nuevas alternativas para moverse y dejar atrás buena parte del trancón que hoy se vive en ese corredor.