El Gobierno Nacional anunció que los precios de la gasolina corriente y el ACPM quedarán congelados durante todo el mes de septiembre. La medida, que comenzó a regir desde hoy, busca aliviar el bolsillo de los colombianos y garantizar el transporte de alimentos y ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Puntos clave de la decisión
- Congelamiento de precios: La gasolina corriente y el ACPM mantendrán sus valores de referencia sin aumentos en todo el país durante septiembre.
- Apoyo tras la emergencia: La medida fue adoptada de manera conjunta por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Minas y Energía para evitar que el transporte de alimentos, medicinas y equipos de socorro se encarezca.
- Ahorro para la Nación: Gracias a la actualización de indicadores de precios y la TRM, el congelamiento generará un ahorro estimado de $152.600 millones de pesos para el Estado al cierre de 2026.
- Control y vigilancia: La Superintendencia de Industria y Comercio y las inspecciones locales intensificarán la vigilancia en las estaciones de servicio para evitar cobros injustificados.
Palabras del Gobierno
“Detrás de esta decisión está el propósito de apoyar, especialmente, a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Mantener sin aumentos los precios de la gasolina y del ACPM durante septiembre evita que el costo de transportar alimentos, medicinas y ayuda humanitaria recaiga sobre quienes más perdieron. En momentos como este, debemos actuar coordinadamente”, afirmó la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda.
Impacto en los ciudadanos
La medida permitirá que los hogares colombianos no enfrenten incrementos en el costo de la gasolina y el ACPM durante septiembre, lo que se traduce en un alivio directo para el transporte público, el abastecimiento de alimentos y la distribución de bienes de primera necesidad.
El congelamiento de precios de los combustibles es una respuesta inmediata del Gobierno Nacional a la emergencia generada por el terremoto. Además de proteger la economía de las familias, busca garantizar que la ayuda humanitaria llegue sin obstáculos a las zonas más golpeadas por la tragedia.