Se metió la maquinaria y con eso llegó la confirmación oficial: la variante de Cota entra en obras y el tránsito por este corredor clave de la Sabana Centro va a cambiar durante varios meses. La noticia la confirmó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, quien detalló tiempos, inversión y las medidas de manejo vial que acompañarán la intervención.
La variante de Cota es, para muchos conductores, un salvavidas entre Bogotá, Chía, Cajicá y Zipaquirá, pero también un punto crítico por el estado del pavimento y los trancones frecuentes. Ahora entra a reparación profunda, con todo lo que eso implica.
Una obra grande en una vía clave
La intervención tendrá una inversión de $22.000 millones, con trabajos sobre 4,7 kilómetros de vía. El objetivo, según el departamento, es recuperar tramos deteriorados y mejorar la movilidad en uno de los corredores logísticos más usados del norte de Bogotá.
“Iniciamos el mejoramiento de la variante Cota, uno de los corredores más usados en la conexión entre Bogotá y la Sabana Centro”, señaló el gobernador Jorge Emilio Rey.
La obra ya está en ejecución, con equipos y maquinaria en el sitio, y tiene un plazo estimado de siete meses. Eso quiere decir que, si el cronograma se cumple, la vía debería estar lista entre noviembre y diciembre de 2026.
Pasos alternos y manejo de tráfico
Durante todo el tiempo que duren los trabajos, los conductores tendrán que convivir con pasos alternos, regulados por controladores de vía. No se trata de cierres totales, pero sí de circulación controlada que puede generar demoras, sobre todo en horas pico.
El llamado de las autoridades es a planear los recorridos, salir con más tiempo y respetar las señales y al personal que estará manejando el tránsito. La obra se hará por etapas, pero el impacto será constante mientras avanza la intervención.
“Durante este tiempo se implementará manejo de tráfico con pasos alternos y control en vía”, explicó el mandatario departamental.
Por qué esta variante es tan importante
La variante de Cota no es cualquier camino. Por ahí circula buena parte de la carga pesada que entra y sale de Bogotá hacia el norte del departamento. Alimentos, materiales de construcción y mercancía usan este corredor para evitar congestionamientos internos en la ciudad.
Además, la vía cumple una función clave: descongestionar la calle 80 y la Autopista Norte, sirviendo como conexión entre ambos corredores. Cuando la variante falla, los trancones se sienten en toda la Sabana.
Con los trabajos, se busca no solo tapar huecos, sino recuperar la estructura del pavimento, mejorar la velocidad promedio y reducir el desgaste de los vehículos, especialmente de los camiones.
Lo bueno y lo incómodo de la obra
Como pasa con casi toda obra vial, el beneficio viene después del mal rato. Siete meses de pasos alternos en una vía que ya es lenta pondrán a prueba la paciencia de más de uno. Sin embargo, desde la Gobernación insisten en que es una intervención necesaria y aplazada por años.
“Buscamos soluciones concretas para mejorar la movilidad en los corredores logísticos del departamento”, afirmó Rey.
La recomendación para los conductores es simple: salir al menos 20 minutos antes, no desesperarse con el pito y recordar que el controlador de vía no es el responsable del trancón.
El dato para tener en la cabeza
Hoy es martes 21 de abril de 2026. Si los tiempos se cumplen, para final de año los usuarios deberían estar estrenando una variante sin huecos y sin el suplicio diario del pavimento roto. La pregunta queda abierta: ¿alcanzarán siete meses para dejar en buen estado esos 4,7 kilómetros, o la obra se alargará? Por ahora, la maquinaria ya está ahí y el reloj empezó a correr.