SOACHA

Conexión de 430 metros en Soacha: chao al semáforo eterno y al trancón de siempre

Menos pito y más movimiento: el nuevo puente vehicular de 430 metros le devuelve el tiempo a los habitantes de Soacha

Colprensa/(X)Alcaldia_Soacha Una obra clave de la fase II de TransMilenio

En Soacha hay noticias que sí se celebran con pito y todo. Una de esas es la que empieza a tomar forma sobre la Autopista Sur, ese corredor donde más de uno ha visto pasar la vida entera esperando que el semáforo cambie. Pues bien: el famoso semáforo de la Calle 22 tiene los días contados.

Con el avance de las fases II y III de TransMilenio y la construcción del nuevo puente vehicular de la Calle 22 , el municipio se prepara para darle un respiro serio a la movilidad. Menos freno, menos pito y más movimiento continuo para quienes entran y salen del centro de Soacha rumbo a Bogotá.

Se acabó el pare y siga

La obra no es cualquier arreglito. Se trata de un megapuente de 430 metros, diseñado para conectar directamente el centro de Soacha con la Autopista Sur en sentido occidente–oriente, es decir, saliendo del municipio hacia la capital.

El cambio grande —el que de verdad emociona— es que se elimina la intersección semafórica. Eso significa que ya no habrá que quedarse plantado esperando la luz verde mientras el trancón crece como fila en quincena. Con el puente, el flujo vehicular será continuo.

El “salvavidas” vial, en cifras claras

  • Longitud: 430 metros de pura ingeniería
  • Conexión: Centro de Soacha – Autopista Sur
  • Sentido: Occidente a Oriente
  • Impacto clave: Adiós al semáforo y a las detenciones eternas

En palabras simples: menos vueltas, menos estrés y más tiempo en la casa.

Una obra que Soacha estaba pidiendo a gritos

La Calle 22 es uno de los puntos más críticos del municipio. A cualquier hora, cualquier día, el cruce se convierte en un cuello de botella que desespera a conductores, motociclistas y hasta peatones. Por eso, esta obra se perfila como una de las más importantes en movilidad para la ciudad.

Desde la Alcaldía de Soacha lo tienen claro: el nuevo puente no solo mejora los tiempos de desplazamiento, sino que también aumenta la seguridad vial y organiza mejor uno de los corredores más transitados del municipio.

Menos trancón, más ciudad

La apuesta es que con esta conexión elevada, Soacha deje de ser sinónimo de trancones interminables y empiece a verse como una ciudad que se mueve, que avanza y que se conecta mejor con Bogotá.

Porque al final, no se trata solo de concreto y varillas. Se trata de que el viaje al trabajo no sea una tortura, de que el bus no se quede clavado y de que volver a casa no sea una odisea.

Soacha, literalmente, se eleva. Y con ese puente, también se eleva la paciencia de miles de ciudadanos que ya estaban cansados de vivir pegados a un semáforo.