Si usted es de los que madruga a pedalear o usa la ciclorruta de la carrera Séptima, mejor pille bien este dato porque desde este viernes 5 de junio vienen cambios importantes en el norte de Bogotá. Las obras del Corredor Verde entran en una nueva fase y eso implica ajustes tanto para ciclistas como para conductores.
La información fue confirmada por la Secretaría de Movilidad y el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), que explicaron cómo funcionará el plan de manejo de tráfico mientras avanzan los trabajos entre las calles 92 y 106. Este tramo hace parte del llamado Grupo 1 del proyecto, que va desde la calle 99 hasta la 127.
Desde la Secretaría, su directora indicó que “a partir del 5 de junio se implementarán cambios en la movilidad entre las calles 92 y 106 para seguir desarrollando este importante proyecto para Bogotá”, dejando claro que la obra entra en una etapa clave.
Ciclorruta en la Séptima cierra y ciclistas tendrán nuevo desvío
Los primeros que van a sentir el cambio son los biciusuarios. La ciclorruta en este tramo dejará de operar temporalmente, lo que obligará a modificar recorridos habituales, especialmente para quienes usan este corredor todos los días.
Según la Secretaría de Movilidad, “la ciclorruta dejará de operar temporalmente en este tramo. Los ciclistas deberán utilizar la nueva conexión de la calle 92 hacia la ciclorruta de la carrera 11”, una alternativa que busca garantizar la continuidad del trayecto.
Los cambios también alcanzan a los que salen los domingos a la Ciclovía. De acuerdo con lo explicado por el director del IDU, Orlando Molano, el recorrido ya no llegará hasta la calle 106. “La ciclovía que llega hasta la 106, hoy llegará hasta la 92, bajará por toda la calle 92 hasta la carrera 15 y se conectará con la 116”, precisó.
Esto significa que quienes están acostumbrados al trazado habitual tendrán que ajustarse, sobre todo los fines de semana, cuando el flujo de ciclistas aumenta.
Carriles habilitados y ajustes para evitar trancones en la Séptima
En cuanto a los vehículos, la idea es que la obra no termine convirtiendo la zona en un cuello de botella. Por eso, las autoridades definieron mantener la operación sobre la vía principal.
La secretaria de Movilidad explicó que “se mantendrán dos carriles habilitados por sentido en la carrera Séptima, asegurando la operación del transporte público y de los vehículos particulares”. Esto busca evitar una afectación mayor en uno de los corredores más transitados del norte.
Además, se sumará una medida puntual para mejorar la circulación. “Adicionalmente se habilitará un carril extra en el sentido norte-sur entre las calles 92 y 98”, lo que facilitará la conexión hacia la avenida Circunvalar.
La recomendación desde las autoridades es programar los desplazamientos con tiempo y estar pendientes de los cambios, especialmente en horas pico, cuando el flujo vehicular en esta zona suele ser alto.
Obras subterráneas con Pipe Jacking en el Corredor Verde
Uno de los puntos clave de esta nueva fase de obra es la implementación de una técnica conocida como Pipe Jacking, que se aplicará entre las calles 99 y 102. Esta metodología permite avanzar en la construcción sin abrir zanjas en la superficie.
El director del IDU explicó que “arrancamos este viernes ya el Pipe Jacking… la tubería va subterránea para no hacerla con zanja abierta, lo que nos permite acelerar el proyecto”. Con esto, se busca reducir el impacto en la vía y avanzar en los tiempos de ejecución.
Este tipo de tecnología evita cierres más amplios y reduce intervenciones visibles en la calzada, lo que ayuda a mantener la movilidad mientras se desarrollan las obras.
El proyecto del Corredor Verde de la Séptima sigue siendo una de las apuestas de infraestructura más grandes en ese sector de la ciudad. Mientras avanza su construcción, los cambios en la movilidad ya empiezan a sentirse en la rutina diaria de quienes transitan por esta zona.