Bogotá sigue buscando soluciones para mejorar la movilidad de quienes todos los días entran y salen de la ciudad. En ese sentido, la ampliación de la vía Suba-Cota se mantiene como una de las apuestas más importantes para descongestionar el occidente y facilitar la conexión con municipios vecinos como Cota.
Recientemente, representantes del Distrito, del municipio de Cota y de entidades regionales se sentaron a revisar cómo van varios proyectos viales. El objetivo fue ponerse de acuerdo y ordenar todo lo necesario para que las obras no se queden solo en el papel.
Conversaciones clave para destrabar la movilidad
El encuentro fue liderado por la Secretaría Distrital de Planeación, a través de su Oficina de Integración Regional, y sirvió como un espacio de diálogo entre las entidades encargadas de planear y ejecutar tres corredores estratégicos: la ampliación de la vía Suba-Cota, la extensión de la calle 80 y la prolongación de la avenida El Tabor.
Durante la jornada de seguimiento, se habló sobre por dónde irán estas vías, en qué punto se encuentran los estudios y qué falta para seguir avanzando. También se revisaron temas como la compra de predios y los trámites ambientales. En el caso de la calle 80, se compartieron avances de los estudios que buscan integrar mejor el transporte público, el tránsito de vehículos particulares y opciones como la movilidad activa.
¿Qué se habló de la ampliación de la vía Suba-Cota?
Uno de los puntos más relevantes fue la ampliación de la vía Suba-Cota, una carretera que hoy soporta un alto flujo de vehículos y que se ha convertido en un cuello de botella para quienes viven, bien sea en Bogotá o en municipios cercanos.
Este proyecto ya cuenta con estudios y diseños avanzados y se desarrolla gracias a acuerdos entre la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía de Cota y el Instituto de Desarrollo Urbano. En la reunión se revisó qué tan cerca está el inicio de las obras, qué predios deben gestionarse y cómo se están organizando los recursos necesarios.
¿En qué va el proyecto de la vía Suba-Cota?
Hacia mediados de 2025, el Instituto de Desarrollo Urbano dio a conocer que el proyecto de ampliación de la vía Suba-Cota ya tiene prácticamente listos sus estudios y diseños, con un avance cercano al 97%. Este nivel de preparación permite estimar que las obras podrían comenzar en 2027 y extenderse hasta 2031, siempre que se cumplan los tiempos previstos.
El proyecto contempla un corredor de 5,5 kilómetros que unirá la carrera 92, en el sector del Cerro de La Conejera, con la intersección que conduce al municipio de Cota. Esta conexión beneficiará de manera directa a cerca de 1,3 millones de habitantes de Bogotá y a unos 25.000 residentes del municipio vecino, una población que hoy enfrenta dificultades diarias para movilizarse por este punto clave de entrada y salida de la ciudad.
Actualmente, la vía funciona con un solo carril por sentido, una condición que durante años ha generado trancones constantes y largos tiempos de desplazamiento. La ampliación busca aliviar esa carga, mejorar la seguridad para conductores y peatones y hacer más eficientes los recorridos.
El proyecto también incluye intervenciones para el manejo de aguas, con el fin de reducir el riesgo de inundaciones. La obra hace parte de los planes definidos en el Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan de Desarrollo Distrital, y cuenta con una inversión estimada de 1,2 billones de pesos, recursos que provienen del endeudamiento aprobado por el Concejo de Bogotá.
Se llegó a acuerdos para avanzar en las obras
Las entidades se comprometieron a seguir trabajando juntas mediante mesas periódicas y a fijar nuevas jornadas de trabajo a partir de febrero de 2026. El municipio de Cota también asumió el compromiso de entregar información clave, como datos actualizados del catastro y del uso del suelo, necesarios para destrabar decisiones importantes.
En la mesa participaron funcionarios del Distrito, del IDU, de la Agencia Regional de Movilidad y de la Alcaldía de Cota, junto a sus equipos técnicos. Este trabajo conjunto busca que los proyectos avancen de forma ordenada y que, con el tiempo, moverse entre Bogotá y la Sabana sea más fácil, rápido y menos estresante para todos.