La Avenida Longitudinal de Occidente (ALO Sur), uno de los proyectos viales más antiguos y discutidos de Bogotá, finalmente inicia su etapa de construcción tras 65 años de espera. Planeada desde 1961 y con más de $207.000 millones invertidos en estudios e interventorías, la obra busca descongestionar la Autopista Sur y mejorar el transporte de carga hacia la capital.
El tramo sur tendrá una extensión de 24,5 kilómetros, desde Chuzacá (Sibaté/Soacha) hasta la Calle 13 en Fontibón, con una inversión cercana a los $2 billones bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP). La ejecución tomará 4 años (2026-2030) para estar 100 % operativa.
Radiografía del proyecto
Los datos clave de la ALO Sur son:
- Extensión y trazado: 24,5 km de doble calzada con dos carriles por sentido.
- Infraestructura complementaria: 46 puentes vehiculares, ciclorrutas continuas y espacio público optimizado.
- Inversión millonaria: cerca de $2 billones entre construcción y mantenimiento.
- Tiempo de ejecución: 4 años para entrega total.
Las dos alertas para Bosa y Kennedy
Aunque el proyecto promete mejorar la movilidad regional, hay dos condiciones que generan preocupación en las comunidades de Bosa y Kennedy:
- Nuevo peaje: la vía contará con un peaje para financiar la concesión, lo que incrementará los costos de transporte para quienes ingresen o salgan por el sur.
- Sin accesos barriales: los barrios colindantes no tendrán conectividad directa con la autopista, que funcionará como un corredor expreso cerrado.
Vecinos de la zona han manifestado inquietudes sobre el impacto económico y la falta de integración con las comunidades locales.
Objetivo logístico y urbano
El diseño de la ALO Sur busca transformar el acceso suroccidental a Bogotá, conectando el tráfico de carga pesada y de pasajeros provenientes del sur del país con la red logística interna de la capital.
- Descongestión de la Autopista Sur: aliviar los históricos embotellamientos.
- Conexión con Calle 13: mejorar la movilidad hacia Fontibón y la zona industrial.
- Movilidad sostenible: inclusión de ciclorrutas continuas para incentivar transporte alternativo.
La ALO Sur representa un avance histórico en infraestructura vial para Bogotá y la región, pero llega acompañada de polémicas por el peaje y la falta de accesos barriales en Bosa y Kennedy. Tras décadas de espera, la obra promete aliviar la movilidad del suroccidente, aunque la ciudadanía mantiene la lupa sobre su ejecución y los compromisos de la concesión.