Seguridad en Bogotá

A vendedores ambulantes les ponen condición para trabajar: Distrito pedirá nuevo documento

Bogotá aplicará un permiso obligatorio y limitará el uso de pipetas de gas, buscando formalizar el comercio callejero.

Composición Secretaría Gobierno de Bogotá / Freepik Con la entrada en vigencia del nuevo decreto, estos controles tendrían más herramientas legales para exigir permisos y retirar a quienes no los tengan.

En Bogotá, miles de personas trabajan a diario en el espacio público vendiendo alimentos preparados, tintos, arepas y todo tipo de productos. Esa forma de rebusque, tan común y tan necesaria para muchas familias, está a punto de cambiar.

El Distrito ya alista una regulación que obligará a los vendedores ambulantes a tramitar un permiso especial. Además, las autoridades pondrán lupa a quienes cocinan en la calle: el uso de ciertos elementos, como las pipetas de gas, será controlado al máximo. Las nuevas reglas podrían dejar sin camello a más de uno.

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El permiso que será obligatorio para seguir trabajando en la calle

El Instituto para la Economía Social (IPES), junto con la Secretaría de Gobierno, prepara un decreto que hará obligatorio un permiso especial de aprovechamiento del espacio público. Quien no lo tenga, no podrá seguir trabajando en la calle, sin importar si lleva años haciéndolo.

Con el nuevo decreto, esos operativos tendrán más respaldo legal para exigir el permiso. Los vendedores que no estén registrados o autorizados podrían ser retirados de inmediato del espacio que ocupan.

Pipetas de gas: en la mira de las autoridades

Uno de los puntos más delicados de esta regulación tiene que ver con la manipulación de pipetas de gas. Durante el 2025, el Distrito identificó 524 cilindros en operativos por toda la ciudad. Con estos elementos existe riesgo de explosión o incendio, lo que pone en peligro a vendedores y peatones.

Por eso, el nuevo decreto solo permitirá su uso si el vendedor cuenta con el permiso especial. La idea es que sea algo excepcional, autorizado caso por caso, y con condiciones claras para su manipulación.

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Los controles siguen: 6.700 operativos en 2025

El año pasado, el Distrito realizó más de 6.700 operativos en distintos puntos de la ciudad. Además de la sensibilización sobre seguridad, también se han retirado elementos, se ha dialogado con los vendedores y se han intensificado las inspecciones.

Con la entrada en vigencia del nuevo decreto, estos controles tendrían más herramientas legales para exigir permisos y retirar a quienes no los tengan. La informalidad, especialmente cuando involucra riesgos como el uso de gas, será cada vez más vigilada.

El Distrito propone alternativas ante esta transformación

Desde el IPES aseguran que este cambio se hará de forma acompañada. Catalina Arciniegas, la directora de la entidad, afirmó que se construiría junto al Consejo Distrital de Vendedores Informales una ruta integral de atención, con enfoque de género, bienestar social y herramientas para facilitar el paso a la formalidad.

Sin embargo, el permiso será la condición obligatoria para poder seguir en la calle. Aun si hay procesos de apoyo, quien no esté al día con los trámites no podría trabajar.

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¿Qué deben hacer los vendedores ambulantes?

Lo primero es estar atentos al decreto que está por salir. El IPES sigue trabajando en su elaboración y pronto anunciará los requisitos concretos.

Mientras tanto, será fundamental revisar si se usan pipetas de gas, porque su uso solo estará permitido en casos específicos. Si no se cumple, el riesgo de sanción sería alto.

Este nuevo permiso y los controles sobre el uso de gas marcarán un antes y un después para los vendedores informales en Bogotá.