ARRIENDO

¿Tiene líos con el arriendo? Este es el servicio de la Alcaldía de Galán para arreglar el chicharrón

Si tiene problemas por arriendo, deudas o peleas con vecinos, en Bogotá hay mecanismos gratuitos para buscar acuerdos antes de acudir a un juez.

Diseñado por Magnific/www.magnific.com (fondo) - Carlos Fernando Galán/Facebook Servicio gratis en Bogotá para resolver conflictos de arriendo y deudas

Los problemas relacionados con el pago de un arriendo, deudas, ruido o el uso de espacios comunes pueden terminar en peleas entre vecinos y, si no se arreglan, podrían avanzar hacia otras instancias. Para estos casos, Bogotá cuenta con una red de personas capacitadas para ayudar a encontrar soluciones mediante el diálogo.

La Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia ha formado a 1.200 personas en herramientas de justicia comunitaria y resolución pacífica de conflictos, donde participan jueces y juezas de paz, conciliadores en equidad, mediadores comunitarios y otros actores sociales que trabajan directamente en barrios.

El servicio es gratis y busca que los ciudadanos puedan recibir orientación y explorar acuerdos antes de iniciar trámites ante inspecciones de Policía, comisarías de familia o despachos judiciales.

La formación hace parte de la Escuela de Habilidades para la Mediación Comunitaria, perteneciente al Programa de Justicia Territorial de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia, donde los participantes reciben herramientas relacionadas con mediación, acceso a la justicia, habilidades socioemocionales, justicia comunitaria y rutas institucionales para proteger derechos.

La estrategia se encuentra en 15 localidades de Bogotá, entre ellas San Cristóbal, Tunjuelito, Bosa, Engativá, Kennedy, Sumapaz y Usme, donde se trabaja junto con organizaciones y liderazgos comunitarios.

¿Cómo pueden ayudar con un problema de arriendo?

Uno de los ejemplos de esta estrategia se encuentra en la Casa de Justicia de San Cristóbal, donde conciliadores en equidad trabajan de manera articulada con el Juzgado de Pequeñas Causas para atender situaciones relacionadas con contratos de arrendamiento.

Un caso comenzó cuando el propietario de un inmueble acudió a este espacio debido a un conflicto con su arrendatario, ahí una conciliadora en equidad escuchó a las partes y facilitó un espacio de diálogo que permitió establecer un acuerdo; sin embargo, el compromiso no se cumplió por completo, pues el arrendatario pagó algunas de las cuotas que estaban pendientes, pero quedó una parte de la deuda sin cancelar.

Ante esta situación, la conciliadora dejó constancia del incumplimiento y orientó al propietario sobre los pasos que podía seguir. Con el acompañamiento de un abogado facilitador de la Casa de Justicia, el ciudadano inició un proceso ante el Juzgado de Pequeñas Causas, ubicado en la misma sede y el proceso terminó con la entrega del inmueble al propietario.

Este caso muestra cómo una conciliación puede servir como primer paso y, cuando no se logra un acuerdo o este no se cumple, permitir que la persona conozca cuál es la ruta formal que puede seguir.

La Secretaría explica que los mecanismos comunitarios y la justicia formal pueden trabajar de manera conjunta, en este tipo de situaciones, la orientación inicial permite identificar el camino que corresponde al caso y evitar trámites que no sean necesarios.

¿Dónde quedan las Casas de Justicia en Bogotá?

La oferta de orientación no solo es en San Cristóbal. Actualmente, las personas que necesiten información sobre estos mecanismos pueden acercarse a una de las 16 Casas de Justicia de Bogotá, ya que estos espacios buscan acercar la atención a los ciudadanos y facilitar el acceso a diferentes rutas para resolver conflictos, además pueden recibir orientación sobre las alternativas disponibles de acuerdo con la situación que estén enfrentando.

La estrategia también contempla a quienes quieran participar como actores de justicia comunitaria, para conocer más sobre estos procesos la Secretaría habilitó el WhatsApp 317 362 9201, con esta alternativa se busca que los ciudadanos puedan atender sus problemas antes de que una situación cotidiana se convierta en una pelea que requiera la intervención de otras autoridades.

Por ejemplo, si hay una pelea por el volumen de la música, un problema por el uso de una zona común o por una deuda de arriendo, estos mecanismos pueden ayudar a buscar una salida mediante el diálogo, siempre que el caso pueda ser atendido por esta vía.