Racionamiento de agua en Bogotá

Embalses que abastecen a Bogotá siguen recuperándose para recibir El Niño, pero ahorrar agua sigue siendo necesario

Aunque hay cifras que permiten pensar con optimismo respecto a un posible racionamiento, esto dependerá de mantener la conciencia sobre el ahorro de agua.

Colprensa Imagen de referencia.

Los embalses que abastecen de agua potable a Bogotá y varios municipios de la Sabana cerraron el 29 de junio de 2026 con nuevos cambios en sus niveles de almacenamiento, de acuerdo con el más reciente informe de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

El seguimiento a estos indicadores continúa siendo de interés para los habitantes de Bogotá debido a que la ciudad atravesó durante buena parte de 2025 un periodo de sequía que obligó a implementar un esquema de racionamiento de agua. Aunque las restricciones ya fueron levantadas, la evolución de los embalses sigue siendo uno de los principales referentes para conocer el estado de las reservas hídricas que abastecen a la capital.

En esta actualización, la CAR reportó que el Sistema Chingaza presentó una tendencia ascendente, impulsada principalmente por el incremento registrado en el embalse de Chuza. Por su parte, el Agregado Norte también mostró aumento frente al reporte anterior, mientras que el Agregado Sur registró una leve disminución respecto a una semana atrás, aunque continúa por encima del 100 % de almacenamiento.

Así cambiaron los embalses durante la última semana de junio

Al comparar el informe del 29 de junio con el publicado el 22 de junio, se observa un incremento en el Sistema Chingaza, que pasó de 59,63 % a 61,96 %. Esto representa un aumento de 2,33 puntos porcentuales en siete días.

Dentro de este sistema, el embalse de Chuza registró uno de los mayores cambios al pasar de 53,20 % a 56,10 %, mientras que San Rafael aumentó de 81,70 % a 82,07 %. Como resultado, la CAR reportó una tendencia ascendente para el sistema, con un incremento en volumen de 1,572 millones de metros cúbicos.

En el Agregado Norte también hubo una variación positiva, aunque menor. El conjunto de embalses pasó de 60,15 % a 60,16 %, manteniéndose prácticamente estable en porcentaje, pero con una tendencia ascendente por el incremento en el volumen almacenado.

Al revisar cada embalse, Neusa permaneció en 83,40 %, Sisga pasó de 70,65 % a 71,72 % y Tominé registró una variación de 55,33 % a 55,20 %, manteniéndose con tendencia estable.

En contraste, el Agregado Sur disminuyó frente al reporte de hace una semana. El sistema pasó de 106,42 % a 104,63 %, aunque continúa por encima de su capacidad de referencia. Chisacá descendió de 100,36 % a 100,16 % y Regadera pasó de 119,10 % a 114,00 %, mientras ambos embalses conservaron una condición estable en el reporte.

El embalse El Hato también mostró una variación mínima, al pasar de 75,08 % a 74,89 %.

Embalses de Bogota, mejor que en mayo para recibir julio

Al comparar las cifras del 29 de junio con las reportadas por la CAR el 29 de mayo, también se evidencia un aumento en varios de los sistemas que abastecen de agua a Bogotá.

El Sistema Chingaza pasó de 54,14 % hace un mes a 61,96 %, lo que representa un incremento de 7,82 puntos porcentuales. En ese mismo periodo, Chuza aumentó de 45,87 % a 56,10 %, mientras San Rafael pasó de 82,47 % a 82,07 %, con una variación de menor magnitud.

El Agregado Norte también presentó un crecimiento. Hace un mes reportaba un almacenamiento de 58,33 % y ahora alcanzó 60,16 %. Dentro de este grupo, Sisga pasó de 62,43 % a 71,72 %, Neusa aumentó de 82,52 % a 83,40 % y Tominé pasó de 54,20 % a 55,20 %.

Por su parte, el Agregado Sur disminuyó frente al cierre de mayo. En ese momento registraba 106,75 % y el más reciente reporte lo ubicó en 104,63 %. Chisacá pasó de 100,95 % a 100,16 %, mientras Regadera descendió de 118,88 % a 114,00 %.

Las cifras muestran que, durante el último mes, el mayor incremento se concentró en el Sistema Chingaza, que continúa siendo el principal referente para el abastecimiento de agua potable de Bogotá.

La CAR continuará publicando los reportes periódicos sobre el comportamiento de los embalses, información que permite hacer seguimiento al almacenamiento disponible y a la evolución de las reservas que abastecen a la capital y a municipios de la región.