Después de más de 100 días sin lluvias significativas, Facatativá recibió un respiro en medio de la crisis de abastecimiento que mantiene al municipio bajo medidas de ahorro y racionamiento. Las fuertes precipitaciones registradas durante la noche del domingo y la madrugada de este lunes 28 de septiembre aumentaron el caudal que llega a Gatillo 0, uno de los puntos que hacen parte del sistema de abastecimiento local.
El alcalde de Facatativá, Luis Carlos Casas, recorrió desde primera hora varios sectores para verificar el comportamiento del agua y confirmó que las quebradas volvieron a aportar un caudal considerable. La noticia genera esperanza después de semanas críticas en las que las reservas descendieron aceleradamente. A comienzos de septiembre, los cinco embalses tenían cerca de 200.000 metros cúbicos disponibles y el municipio advertía que, sin nuevas lluvias, podía enfrentar un escenario todavía más complejo.
Las precipitaciones también tuvieron consecuencias en algunos sectores. Este lunes se reportaron inundaciones y anegamientos, particularmente en el barrio La Pepita, mientras organismos de atención evaluaban las afectaciones.
Gatillo 0 volvió a recibir agua después de las fuertes lluvias
Casas llegó sobre las 7:00 a. m. a Gatillo 0 y mostró la cantidad de agua que estaba entrando al sistema. Según explicó, un día antes ya había empezado a registrarse flujo, pero las lluvias posteriores aumentaron considerablemente el caudal.
“Ayer vine también. Teníamos una entrada, estaba llegando agua, pero no con la misma intensidad que ahora está llegando. Si ustedes se pueden dar cuenta, toda la entrada ya puesta es un caudal grande y esperamos que durante todo el día se mantenga así”, manifestó el alcalde.
El mandatario explicó que las precipitaciones intensas se extendieron durante más de tres horas en la noche y posteriormente continuaron de forma más leve durante la madrugada. Para la administración, la principal buena noticia es que las quebradas que alimentan el sistema volvieron a aportar agua.
El cambio llega después de una situación crítica. Durante septiembre, Facatativá llegó a registrar reservas equivalentes a cerca del 24,7 % de la capacidad de su sistema, mientras el embalse Mancilla presentaba también una fuerte disminución de sus niveles.
Racionamiento de agua continuará en Facatativá
Pese al alivio, el alcalde pidió no interpretar las lluvias como el fin inmediato de la emergencia. Más de 100 días de déficit hídrico no pueden recuperarse con una sola noche de precipitaciones, por lo que será necesario observar si las lluvias continúan durante los próximos días.
“Eso no nos permite que hoy recuperemos en la totalidad nuestros embalses. Son 100 días sin llover. Recuerden que los embalses estábamos casi a niveles cero y hoy empiezan a recuperarse con esa cantidad de agua que está entrando”, explicó Casas.
Por esta razón, las medidas de ahorro y los esquemas de racionamiento continuarán vigentes. La administración esperará la evolución de los embalses y el comportamiento de las precipitaciones antes de anunciar una eventual flexibilización.
Facatativá había implementado restricciones sectorizadas desde agosto debido al deterioro de sus reservas. A comienzos de septiembre, la Alcaldía incluso advertía que, si las condiciones no mejoraban, tendría que endurecer las restricciones y evaluar medidas extraordinarias para garantizar el suministro.
Facatativá espera que siga lloviendo durante la semana
La recuperación dependerá ahora de la continuidad de las precipitaciones. Casas señaló que esperan que durante esta semana vuelva a llover para que los embalses puedan acumular progresivamente el agua perdida durante la prolongada temporada seca.
“Pedimos que esta semana siga lloviendo para que en las próximas semanas podamos comunicarle a la gente qué medidas vamos a tomar, pero por ahora mantenemos las medidas. Entre todos esta dificultad la pasamos”, puntualizó el alcalde.
Así, este lunes marca un cambio favorable frente al panorama que Facatativá enfrentaba semanas atrás, pero todavía no representa el final de la crisis. El agua volvió a correr con fuerza hacia Gatillo 0 y los embalses comienzan su recuperación, mientras el municipio mantiene el racionamiento y espera nuevas lluvias que permitan estabilizar las reservas antes de modificar las restricciones.