Las señales de alerta por el fenómeno de El Niño ya no son un tema lejano en Cundinamarca. Con el recuerdo fresco del desabastecimiento vivido entre 2024 y 2025, la Gobernación decidió adelantarse y activar un plan de choque que busca garantizar el suministro de agua antes de que el verano apriete.
El gobernador Jorge Emilio Rey confirmó que el departamento puso en marcha un proyecto basado en la exploración de aguas subterráneas, con perforaciones en distintos municipios de la Sabana. La estrategia apunta a no depender exclusivamente de embalses o del suministro desde Bogotá.
“No podemos esperar a que llegue la emergencia del fenómeno de El Niño para actuar”, afirmó el mandatario durante el anuncio.
Inversión de $12.000 millones para buscar agua bajo tierra
El plan tiene un respaldo económico importante. La Gobernación destinó más de $12.000 millones para avanzar en la perforación de pozos profundos que permitan identificar nuevas fuentes hídricas.
“No nos quedamos en la carreta, decidimos invertir y buscar soluciones reales”, explicó Rey al referirse al enfoque del proyecto.
El objetivo principal es estudiar tanto la calidad como el potencial del agua subterránea, de manera que estas fuentes puedan integrarse al sistema de abastecimiento en el departamento.
Según lo planteado, el proyecto busca beneficiar a más de 16 municipios, especialmente aquellos que dependen en gran medida del agua de la Sabana y que han sido más vulnerables en épocas de sequía.
Facatativá, Cajicá y Sopó lideran las perforaciones
Las obras no están en papel: ya arrancaron en el terreno. Las máquinas perforadoras avanzan en municipios estratégicos como Facatativá, Cajicá y Sopó, donde se han identificado zonas con potencial hídrico.
En el caso de Facatativá, el avance es uno de los más visibles. “Ya alcanzamos cerca de 300 metros perforados de los 1.000 considerados”, señaló el gobernador.
En paralelo, las perforaciones también avanzan en Cajicá y Sopó, donde se están haciendo estudios tanto en áreas rurales como urbanas para determinar la viabilidad de los pozos.
El plan contempla que, en las próximas semanas, se logre completar un total de 10 exploraciones profundas en diferentes puntos del departamento.
Un plan para enfrentar el cambio climático
El proyecto no solo responde a una situación puntual, sino a un contexto más amplio relacionado con el cambio climático y la variabilidad en las lluvias.
Las autoridades reconocen que los ciclos tradicionales ya no son predecibles, lo que obliga a buscar fuentes alternas que permitan sostener el servicio de agua en escenarios críticos.
“Estamos buscando alternativas que nos permitan garantizar agua frente a los desafíos climáticos”, explicó el mandatario.
El uso de agua subterránea aparece como una opción complementaria a los sistemas actuales, que dependen principalmente de embalses.
Lecciones del desabastecimiento entre 2024 y 2025
Uno de los motores de esta estrategia fue lo ocurrido hace poco más de un año, cuando varios municipios de la Sabana enfrentaron restricciones en el servicio de agua.
Durante ese periodo, miles de familias tuvieron que adaptarse a racionamientos, lo que evidenció la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento.
“El desabastecimiento nos dejó lecciones claras… no podemos esperar a que se repita la crisis”, señaló Rey.
A partir de esa experiencia, el departamento decidió avanzar en soluciones estructurales que permitan responder mejor ante futuras sequías.
Meta: garantizar agua antes de la próxima temporada seca
El objetivo del proyecto es que estos pozos estén listos y evaluados antes de que el fenómeno de El Niño entre en su fase más fuerte, prevista para los próximos meses.
Si las perforaciones logran los resultados esperados, el agua subterránea podría convertirse en un respaldo clave para el sistema de abastecimiento regional.
Esto permitiría reducir la presión sobre otras fuentes y darle mayor estabilidad al suministro en municipios donde la demanda sigue creciendo.
Una apuesta preventiva para la región
Con este plan, Cundinamarca busca anticiparse a escenarios críticos y evitar que la población vuelva a enfrentar situaciones de escasez.
Las obras continúan en marcha, con equipos técnicos analizando cada punto de perforación y evaluando la calidad del recurso encontrado.
Mientras tanto, las autoridades mantienen el llamado a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua, en medio de un panorama donde el clima sigue siendo un factor determinante.
El avance de este proyecto marcará la capacidad real del departamento para enfrentar la próxima temporada seca sin repetir los problemas del pasado.