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Galán fija fecha a contrato de basuras: a los operadores les cambian las reglas

Aguas de Bogotá al ataque: la empresa pública sube su apuesta y recogerá 1.000 toneladas diarias de escombros y muebles viejos.

(X) CarlosFGalan / Colprensa Contratos con los actuales operadores fueron prorrogados

En medio de las constantes quejas ciudadanas por la acumulación de basuras en distintos puntos de Bogotá, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, en coordinación con la UAESP, anunció una serie de ajustes estructurales que marcarán un giro en la operación del servicio de aseo en la ciudad.

La decisión llega después de confirmar la prórroga de los contratos para los cinco operadores actuales —Bogotá Limpia, Área Limpia, Ciudad Limpia, Promoambiental y LIME—, quienes continuarán prestando el servicio hasta el 30 de noviembre de 2027. Sin embargo, el alcalde dejó claro que esta extensión no significa continuidad bajo las mismas condiciones, sino el inicio de una fase de cambios obligatorios para mejorar la recolección y el control del servicio.

Nuevos vehículos y mayor capacidad operativa

Galán anunció que, en los próximos tres meses, 35 nuevos camiones compactadores serán incorporados a la operación. Estos vehículos permitirán aumentar las frecuencias de recolección y reducir los tiempos de atención en los puntos más críticos.

Uno de los movimientos más ambiciosos tiene que ver con Aguas de Bogotá, empresa pública del Distrito, que multiplicará su capacidad operativa para atender residuos voluminosos, muebles y escombros. Su cobertura pasará de 180 a 1.000 toneladas diarias, apoyada en 97 nuevos equipos y la vinculación de 132 trabajadores adicionales. A esto se suma un fortalecimiento en la supervisión: 88 personas estarán en las calles monitoreando en tiempo real la calidad del servicio, verificando rutas y atendiendo reportes ciudadanos.

Más barrido, más control y más puntos de disposición

La UAESP también ampliará de manera significativa la actividad de barrido en la ciudad, agregando 45.000 kilómetros mensuales a las labores de limpieza. El objetivo es atacar los microbasureros, que en los últimos años se han multiplicado en zonas residenciales y corredores de alta circulación.

Paralelamente, el Distrito anunció la expansión de la red de ecopuntos, que pasará de 211 a 300 en un mes. Estos espacios serán claves para que los ciudadanos dispongan adecuadamente muebles viejos, residuos de construcción menores y otros elementos que suelen terminar abandonados en vías y andenes.

Un modelo con más supervisión y corresponsabilidad

Durante la presentación de los cambios, el alcalde Galán fue enfático en que el nuevo esquema busca no solo mejorar el desempeño de los operadores, sino fomentar una ciudad más limpia a través de la corresponsabilidad ciudadana.

“Estamos fortaleciendo todo el sistema de aseo. Tendremos más camiones, más capacidad operativa en Aguas de Bogotá y más supervisores en calle. Los ecopuntos también aumentan porque necesitamos que la gente tenga dónde llevar sus residuos voluminosos para evitar que terminen tirados en el espacio público”, afirmó el mandatario durante su intervención.

Galán invitó a los habitantes a reconocer a los nuevos supervisores en vía: “Si los ven, acérquense. Ellos tienen información sobre cómo manejar los residuos y cómo funciona el sistema. Su labor será clave para que Bogotá sea una ciudad más limpia”, agregó.

Un nuevo ciclo para el aseo en Bogotá

Con estos anuncios, la administración busca dejar claro que la prórroga de los contratos no es un simple trámite, sino una oportunidad para endurecer las reglas del servicio, exigir a las empresas un mejor desempeño y establecer controles más estrictos.

El mensaje es claro: Bogotá entra en una nueva etapa en materia de aseo, donde los operadores deberán responder a un esquema más robusto, con mayor vigilancia, más infraestructura y un enfoque renovado para combatir la acumulación de residuos.