En Bogotá, las fundaciones animalistas se han convertido en un verdadero salvavidas para cientos de perros y gatos que a diario son abandonados o rescatados en condiciones críticas.
Detrás de cada historia hay personas que, sin descanso, luchan por darles una segunda oportunidad a estos peluditos, enfrentando falta de recursos, de espacio y, muchas veces, el olvido de la ciudadanía. Alimentarlos, curarlos, esterilizarlos y buscarles un hogar digno es una tarea que no da tregua.
Ese es el caso de la fundación Garritas Amorosas, que hoy prende las alarmas en la capital porque tiene cerca de 50 gatos listos para adopción y necesita apoyo urgente de la comunidad.
Fundación en Bogotá busca hogar para 50 gatos rescatados
Sandra Rondón, rescatista y representante de Garritas Amorosas, lleva 16 años dedicada a esta labor. Su historia comenzó al ver la necesidad de animales en abandono, especialmente en sectores vulnerables. Desde entonces, no ha parado.
“Se ven casos muy duros. Gatitos que llegan de la calle, desnutridos, con parásitos, llenos de pulgas, mamitas muy jóvenes que han tenido varias camadas y están en los huesos”, relató.
Aunque la fundación opera en Bogotá, también apoya constantemente a ciudades como Barranquilla y Santa Marta, desde donde llegan entre 15 y hasta 35 gatos al mes. Todos pasan por un proceso de recuperación que incluye desparasitación, tratamiento médico, alimentación y esterilización antes de ser dados en adopción.
Sin embargo, la situación es compleja. Muchos de los animales llegan con lesiones graves producto del maltrato. “Hemos recibido gatitos sin ojos, con colitas cortadas o con sus paticas lastimadas. Es muy duro ver eso”, aseguró Rondón.
Jornada de adopción en Bogotá: fecha, lugar y cómo ayudar
Para darles una nueva oportunidad a estos felinos, la fundación realizará una jornada de adopción este domingo 3 de mayo en el barrio Villa Mayor La Nueva.
- Dirección: diagonal 40 sur #34 A - 03
- Hora: 10:00 a. m. a 5:00 p. m.
- WhatsApp: 320 9921312.
Durante la actividad, las personas interesadas deberán cumplir con un proceso responsable que incluye un formulario, donde se evalúan las condiciones del hogar en el que vivirá el animal. La prioridad, según la fundación, es garantizar el bienestar del gato.
Como parte del proceso, se solicita una donación voluntaria de alimento para gatos, lo que permite seguir sosteniendo la labor. De igual forma, Sandra enfatiza que lo más importante es el compromiso: “Que les den amor, que no los abandonen y que si no pueden tenerlos, los devuelvan”.
La situación económica también golpea fuerte. Rondón asegura que vive prácticamente de las donaciones. “A mí no me fían un pan en la tienda, pero los veterinarios sí me ayudan con los tratamientos. Yo hago rifas y voy pagando poco a poco”, contó.
En ese camino, destaca el apoyo de profesionales como el médico veterinario Eugenio Ramírez y el propietario de la veterinaria El doctor de las mascotas, Gabriel Ayala, que se han sumado a la causa, brindando atención médica a bajo costo o incluso sin cobrar consultas, lo que ha permitido salvar muchas vidas.
Hoy, el llamado es urgente. La fundación necesita concentrado, arena para gatos, medicamentos y, sobre todo, familias que estén dispuestas a abrirles las puertas a estos animales que solo buscan cariño.
Porque detrás de cada “michi” hay una historia de lucha, abandono y esperanza… y tal vez, un hogar en Bogotá que todavía no sabe que lo está esperando.