CELULARES

Estudiantes ya no podrán ver TikTok ni Facebook en el colegio: nuevas normas para el uso de celulares

La resolución establece que el uso de teléfonos estará limitado durante la jornada escolar, tanto en las horas de clases como durante los descansos.

Magnific Uso de celulares en colegios de Bogotá.

Desde hace varios años, el celular hace parte de la vida diaria de niños, niñas y adolescentes, pero siempre ha sido motivo de debate su uso en los colegios.

Frente a este tema, la Secretaría de Educación presentó una nueva reglamentación que define cómo podrán utilizarse los teléfonos móviles y otros dispositivos con pantalla dentro de las instituciones educativas públicas y privadas de la ciudad.

La decisión hace parte de la Política Educativa Distrital '(Re)conectarnos para aprender', con la que se busca que la tecnología siga siendo una herramienta para la educación, pero sin desplazar actividades como jugar, moverse, conversar con otros estudiantes o concentrarse en las clases.

La Secretaría de Educación informó que los niños, niñas y adolescentes de Bogotá pasan en promedio 9 horas utilizando el celular. Por eso, según la entidad, resulta fundamental preguntarse sobre lo que puede estar quedando en segundo plano por ese tiempo frente a las pantallas.

¿Cuándo tendrán que guardar los estudiantes sus celulares?

La resolución establece que el uso de teléfonos móviles estará limitado durante la jornada escolar, tanto en las horas de clases como durante los descansos.

En esos momentos, los celulares deberán permanecer guardados, en silencio y fuera de la vista de los estudiantes. La intención es que el recreo no se convierta únicamente en otro momento frente a una pantalla y que los alumnos tengan la oportunidad de compartir, jugar o simplemente descansar.

Esto no significa que la tecnología desaparezca de los colegios. La propia reglamentación contempla momentos en los que los dispositivos pueden ser utilizados, especialmente para una finalidad pedagógica o cuando haya situaciones que requieran su uso.

También se establecieron excepciones relacionadas con temas de salud, educación inclusiva, accesibilidad, ajustes razonables para estudiantes con discapacidad y emergencias.

La secretaria de Educación, Julia Rubiano, explicó que el propósito va más allá de prohibir los teléfonos. "No se trata únicamente de restringir dispositivos, sino de acompañar a estudiantes, familias y docentes para favorecer la atención, el aprendizaje, las relaciones y el uso responsable de la tecnología", aseguró.

¿Cuánto tiempo podrán usar pantallas los estudiantes?

La nueva norma diferencia el límite de tiempo de exposición a pantallas según el nivel de escolaridad. La idea es que el uso pedagógico de estos dispositivos tenga límites dependiendo de la edad y del curso de cada estudiante. Los tiempos establecidos son los siguientes:

  • Ciclo 1 y prejardín: sin pantallas.
  • Jardín: 10 minutos continuos y 30 minutos acumulados.
  • Transición: 15 minutos continuos y 30 minutos acumulados.
  • Básica primaria: una hora acumulada, con pausas activas recomendadas.
  • Sexto y séptimo: dos horas acumuladas, con pausas activas recomendadas.
  • Octavo a once: sin límite de tiempo para el uso pedagógico.

Estos tiempos se refieren al uso de dispositivos con fines educativos. Es decir, no significa que un estudiante de secundaria pueda utilizar su celular libremente durante todo el día.

Los colegios tendrán seis meses para definir cómo aplicarán la norma

Aunque la resolución establece la normativa, cada colegio tendrá que aterrizarlas a su propia comunidad. Para ello, contarán con un plazo de seis meses para definir cómo se aplicarán las reglas dentro de su Manual de Convivencia.

Ese proceso deberá hacerse de manera participativa. Los colegios tendrán que definir acuerdos para avanzar en el desuso gradual de los dispositivos y las consecuencias para quienes incumplan las medidas.

La resolución también incluye normas para proteger la intimidad, la imagen, la seguridad digital y los datos personales de los estudiantes. Por eso, no se concentra únicamente en cuánto tiempo se puede mirar una pantalla, sino también en cómo la tecnología puede utilizarse dentro de los colegios.