Instituto de Desarrollo Urbano

El IDU cambia el chip: Infraestructura de Bogotá cambia el cemento

¿Obras que frenan inundaciones? Así funcionan los nuevos drenajes sostenibles que el IDU construye en Bogotá.

Cortesía del IDU Transforma el gris del concreto en muros vivos

Bogotá está dando un giro importante en la manera de concebir sus obras públicas y su relación con el entorno. El IDU anunció un convenio de trabajo con WWF Colombia cuya meta es cambiar la ruta tradicional de la infraestructura basada casi por completo en concreto y abrirle espacio a soluciones que integren elementos naturales en el diseño urbano. Esta iniciativa busca que la ciudad se adapte mejor al calor, a las lluvias intensas y a la necesidad creciente de más zonas verdes, asuntos que se han vuelto centrales en el debate sobre el futuro de la capital.
El instituto señaló que contar con el acompañamiento de una organización ambiental de trayectoria mundial permitirá evaluar materiales, métodos constructivos y diseños desde una perspectiva más amplia. El objetivo es desarrollar obras más resistentes frente a los cambios climáticos y disminuir los impactos que históricamente han dejado las intervenciones de gran escala en diferentes zonas de Bogotá, especialmente en aquellos puntos con presión ambiental o fragilidad ecológica.

Bogotá y WWF se unen para impulsar Soluciones basadas en la Naturaleza

El IDU explicó que esta alianza refuerza una estrategia institucional orientada a introducir Soluciones basadas en la Naturaleza, un enfoque que combina infraestructura y ecosistemas para enfrentar retos urbanos. Según el instituto, este trabajo conjunto permitirá seleccionar proyectos prioritarios donde se puedan implementar tecnologías verdes, promover la reutilización de materiales y avanzar en procesos de transición energética que reduzcan la huella ambiental de las obras.
Desde WWF, se planteó que su rol será acompañar técnicamente la adaptación al cambio climático, ayudar a evaluar el impacto real sobre la biodiversidad urbana y orientar la implementación de elementos que respeten la estructura ecológica de la ciudad. La organización señaló que el acuerdo permitirá avanzar hacia un modelo de ciudad que incorpore más vegetación en la infraestructura, no solo como un componente estético, sino como un sistema funcional que mejore el manejo del agua, la calidad del aire y la experiencia cotidiana de quienes transitan por estos espacios.
El IDU indicó que esta visión responde a las directrices de la administración distrital, que ha pedido integrar sostenibilidad, seguridad, movilidad y bienestar ciudadano como pilares transversales de los proyectos actuales. De acuerdo con la entidad, el trabajo con WWF complementa el esfuerzo por construir obras que beneficien tanto a peatones como a biciusuarios y a quienes dependen del transporte público, manteniendo criterios de sostenibilidad en todo el ciclo constructivo.

Infraestructura verde en Bogotá: cifras, avances y proyectos en marcha

Entre 2024 y 2025, el IDU reportó avances en materia de infraestructura verde que muestran cómo este enfoque ya está en marcha. En ese periodo se sembraron 4.426 árboles, se instalaron 19.823 m² de jardinería, se habilitaron 30.054 m² de zonas verdes y se construyeron 120 SUDS, sistemas que permiten mejorar el drenaje urbano y reducir problemas asociados a inundaciones. Además, se registró el aprovechamiento de más de 1,49 millones de toneladas de residuos de construcción y demolición, integrándolos nuevamente al ciclo productivo.
Durante 2025 se iniciaron obras que incluyen 35 columnas verdes y 2 muros vegetales ubicados en puntos estratégicos como la avenida 68 con calle 26, la calle 92 con NQS y la intersección de la avenida Boyacá con la calle 127 y la avenida Rincón. En total, estos proyectos suman más de 574 m² de cobertura viva, incorporando especies trepadoras y jardines en la base de las estructuras para mejorar su integración con el entorno.
El instituto también informó que desde enero de 2024 se han construido 22,02 km de ciclorruta y más de 448.000 m² de espacio público nuevo, además de conservar cerca de 123.900 m² de ciclorruta y 754.000 m² de espacio público. Estas cifras reflejan el avance del distrito en la consolidación de una red para biciusuarios y peatones que responda a condiciones de sostenibilidad y movilidad segura.


La Oficina de Gestión Ambiental del IDU
afirmó que cada una de estas obras busca contribuir a una transición ordenada entre los espacios rurales y los urbanos, de manera que se proteja la biodiversidad y se reduzcan las emisiones asociadas al desarrollo. El enfoque también apunta a mejorar la capacidad de la ciudad para adaptarse al cambio climático y mitigar sus efectos, incorporando técnicas que favorecen la economía circular, la captura de agua lluvia, la disminución de la temperatura superficial y la restauración de áreas degradadas.
El avance de estas iniciativas marca un camino hacia un modelo de ciudad más equilibrado. Para Bogotá, integrar naturaleza en sus puentes, andenes y corredores viales representa mucho más que un embellecimiento urbano: convierte a la capital en un territorio que gestiona mejor sus recursos, ofrece espacios más confortables y se adapta con mayor eficiencia a los retos ambientales del presente y del futuro.