Este sábado 14 de febrero, en varios países del mundo se conmemora el Día de San Valentín, una fecha caracterizada por las muestras de cariño, los detalles y los encuentros entre seres queridos. En Colombia, aunque muchos prefieren esperar para celebrar el Día del Amor y la Amistad en septiembre, hay quienes mantienen esta tradición como una oportunidad para compartir con sus parejas, amistades y familiares.
Sin embargo, durante estas celebraciones también se registra un aumento en la generación de residuos por los festejos. Por esta razón, desde la Alcaldía de Bogotá se han impulsado estrategias para promover el cuidado del entorno y reducir el impacto ambiental en Bogotá.
Las autoridades buscan que la ciudadanía adopte hábitos responsables al momento de botar los desechos, con el objetivo de prevenir afectaciones en el sistema de alcantarillado y en los espacios públicos.
Con el propósito de prevenir emergencias en el sistema de alcantarillado, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá reactivó una estrategia pedagógica que busca sensibilizar a las personas sobre la correcta disposición de residuos de un solo uso.
La campaña "Que el amor no contamine", pretende recordar que elementos como preservativos, toallitas húmedas, tampones y toallas higiénicas no deben ser arrojados al inodoro. Según la entidad, durante fechas especiales se incrementan los taponamientos en la red de alcantarillado, especialmente en sectores cercanos a zonas de entretenimiento nocturno, moteles y otros establecimientos de hospedaje por horas.
Aumento de residuos que afectan el sistema de alcantarillado
Las autoridades han detectado que, en periodos de alta celebración, se registra un crecimiento en los bloqueos de tuberías debido al manejo inadecuado de desechos sanitarios. Este fenómeno no solo genera inconvenientes en el sistema público, sino que también puede ocasionar daños en redes internas de viviendas y negocios.
De acuerdo con cifras oficiales, durante 2025 se retiraron 122.000 toneladas de residuos de las redes de alcantarillado. Dentro de ese volumen se encontraron elementos de aseo personal y aceite usado que, al volverse sólidos, contribuyen a obstruir el paso del agua.
Para este año, la situación continúa siendo un reto, ya que en lo corrido de 2026 se han extraído más de 6.200 toneladas de materiales que no debieron llegar a estas infraestructuras.
Desde la empresa de servicios públicos se insiste en que muchos de estos problemas pueden evitarse con acciones sencillas, como depositar estos residuos en canecas o llevarlos a puntos especiales de recolección cuando aplique.
Autoridades invierten y hacen llamado a los ciudadanos
Para enfrentar esta problemática, la empresa proyecta destinar cerca de 28.700 millones de pesos en labores de mantenimiento preventivo y correctivo en redes sanitarias y pluviales. Estas acciones buscan reducir riesgos de emergencias.
La campaña hace énfasis en la responsabilidad compartida entre las autoridades y la ciudadanía. Tirar residuos en el lugar adecuado no solo protege el medio ambiente, sino que también evita daños en la infraestructura y posibles gastos en reparaciones.