Siembra de árboles

CAR sembrará vida en Cundinamarca: 104 viveros producirán árboles como pan caliente

Con más de $9.000 millones, la CAR construirá viveros con zonas de germinación, crecimiento y aulas para impulsar la cultura del árbol.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle 104 aulas ambientales producirán árboles nativos en todo el territorio

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha un ambicioso plan que busca fortalecer la reforestación y la educación ambiental en el departamento.

La entidad avanza en la instalación de Aulas Ambientales Forestales en diferentes municipios con el objetivo de alcanzar 104 viveros municipales en toda su jurisdicción.

La estrategia busca que estos espacios no solo sirvan para cultivar árboles, sino que también funcionen como escenarios pedagógicos donde estudiantes, campesinos y comunidades puedan aprender sobre el cuidado del entorno. La apuesta es clara: sembrar más especies nativas y, al mismo tiempo, generar conciencia ambiental en el territorio.

De acuerdo con la autoridad ambiental, los viveros permitirán producir plantas nativas, frutales y maderables, fundamentales para procesos de restauración ecológica y proyectos comunitarios de siembra.

Viveros municipales de la CAR en Cundinamarca: municipios beneficiados

El programa se implementará en distintos municipios del departamento. Entre los beneficiados se encuentran Guaduas, Vianí, Chocontá, La Calera, Pacho, Facatativá, Cabrera, Yacopí, Machetá, Ubaté, Tabio, Villeta, La Mesa, San Francisco, Nemocón, Arbeláez, Zipacón, Bojacá, Cucunubá, Fusagasugá, Nocaima, Puerto Salgar, Útica, Sopó, Pasca, Supatá, Tocancipá, Cogua, Tena, Venecia, Silvania, El Colegio, Agua de Dios, Nimaima, La Vega y Villagómez, entre otros.

La ejecución del proyecto se desarrollará durante 2026, año en el que se espera poner en funcionamiento más de 50 viveros municipales. En algunos territorios las obras ya comenzaron, como en Zipaquirá y Carmen de Carupa, donde se adelantan intervenciones para adecuar los espacios.

¿Cómo serán las aulas ambientales forestales que construirá la CAR?

Cada vivero contará con infraestructura diseñada para el cultivo y cuidado de las plantas. Entre los componentes se incluyen zonas de germinación, áreas de crecimiento, espacios de maduración y procesos de rustificación, que permiten que las plántulas se fortalezcan antes de ser sembradas en campo abierto.

Además, los lugares tendrán tanques para recolectar agua lluvia, cobertizos destinados a la preparación y almacenamiento de sustratos, así como bodegas para herramientas y materiales.

Uno de los elementos clave será el aula educativa, donde se realizarán encuentros comunitarios, talleres y jornadas de sensibilización sobre protección ambiental.

El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, explicó que la meta es que cada municipio priorizado cuente con su propio espacio para la producción de árboles y la formación ambiental. Según indicó, durante el primer semestre del año se proyecta la construcción de 54 viveros, lo que permitirá avanzar en la propagación de material vegetal y en el fortalecimiento de la cultura del árbol en la región.

Inversión para los viveros municipales en Cundinamarca

El proyecto cuenta con una inversión superior a 9 mil millones de pesos, recursos destinados a la construcción de los viveros y a la adecuación de la infraestructura necesaria para su funcionamiento.

Cada uno de estos espacios tendrá un valor aproximado entre 180 y 205 millones de pesos, dependiendo de las condiciones de cada municipio.

Las obras incluyen la instalación de puntos de agua y energía, sistemas sépticos para servicios sanitarios, estructuras para el manejo de semillas y plántulas, además de trabajos de perfilado y nivelación del terreno para garantizar el correcto funcionamiento de los viveros.

Este programa hace parte de un convenio firmado durante la Cumbre Internacional de Innovación y Sostenibilidad Ambiental 2025, escenario en el que se definieron acciones para fortalecer iniciativas sostenibles en la región.

Con esta estrategia, la autoridad ambiental busca que las comunidades de Cundinamarca se involucren directamente en la protección de los ecosistemas. La meta es que, además de producir miles de árboles, estos espacios impulsen una nueva cultura ambiental en los municipios del departamento.