En Bogotá, el cuidado de los animales ya no se queda solo en campañas o jornadas de adopción. Ahora también llega a los salones de clase con “Animales al Tablero”, una estrategia que busca sembrar desde pequeños el respeto por los seres sintientes y fortalecer la convivencia entre humanos y otras especies.
Esta iniciativa, impulsada por la Alcaldía de Bogotá a través del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, ya ha llegado a 16 localidades y más de 60 colegios, impactando a cientos de estudiantes, docentes y familias en la capital.
La apuesta es formar ciudadanos más conscientes, empáticos y comprometidos con el bienestar animal, entendiendo que el cambio cultural empieza desde la educación.
¿Qué es “Animales al Tablero” y cómo funciona en los colegios de Bogotá?
“Animales al Tablero” nace como una estrategia pedagógica que busca integrar el respeto por los animales dentro del día a día escolar. No se trata solo de teoría, sino de una experiencia educativa completa que involucra a toda la comunidad académica.
El programa se desarrolla en tres fases clave. La primera es la sensibilización y reconocimiento, donde se crean espacios de diálogo para entender cómo perciben los estudiantes el tema animal y cuáles son sus inquietudes.
Luego viene la etapa de aprendizaje, en la que se fortalecen conocimientos en tres ejes fundamentales: el cuidado y la acción por los animales, las habilidades socioemocionales y la convivencia interespecie, además de herramientas para que los estudiantes se conviertan en promotores del bienestar animal.
Finalmente, está la fase de práctica e integración. Aquí, los alumnos pasan a la acción liderando proyectos dentro de sus colegios, llevando el mensaje más allá del aula y generando impacto en sus entornos cercanos.
¿Cómo participar en “Animales al Tablero” y por qué es importante?
Uno de los puntos más llamativos de esta estrategia es que reconoce a los animales como seres sintientes, promoviendo valores como la empatía, la responsabilidad y el respeto. Además, pone sobre la mesa temas como la justicia ambiental y el rol de los más jóvenes como agentes de cambio.
En este proceso, no solo aprenden los estudiantes. También se involucran docentes y familias, lo que permite que el mensaje se multiplique en los hogares y barrios de la ciudad.
Las instituciones educativas interesadas en sumarse a esta iniciativa pueden hacerlo contactando directamente al programa a través del correo oficial: proteccionanimal@animalesbog.gov.co.
Con este tipo de apuestas, Bogotá sigue avanzando en la construcción de una ciudad más consciente, donde el respeto por la vida en todas sus formas se convierte en parte de la formación diaria. Una semilla que, sin duda, puede transformar la relación entre las personas y los animales en el futuro.