Miles de personas se montan todos los días en buses intermunicipales para llegar a Bogotá, ir al trabajo, estudiar o cumplir con sus obligaciones en municipios vecinos. Estos vehículos son fundamentales para quienes viven en la Sabana de Bogotá y necesitan movilizarse entre diferentes localidades sin dejar de lado sus actividades diarias.
Sin embargo, el movimiento constante de estos carros también pone sobre la mesa una preocupación por la calidad del aire. Por eso, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha una estrategia para evaluar el desempeño ambiental de las empresas de transporte público y promover acciones que ayuden a reducir las emisiones contaminantes.
La iniciativa comenzó en cinco municipios estratégicos de Cundinamarca, donde miles de pasajeros se movilizan diariamente hacia la capital y otros destinos de la región. La entidad busca identificar oportunidades de mejora en las flotas y fomentar una movilidad más amigable con el medioambiente.
¿Por qué la CAR está revisando los buses intermunicipales de la Sabana de Bogotá?
La estrategia de la CAR se concentra inicialmente en Chía, Funza, Mosquera, Madrid y Facatativá, municipios conectados con Bogotá por corredores de alto flujo vehicular, entre ellos la Autopista Norte y la calle 13.
En estas vías circulan a diario buses y colectivos que prestan el servicio de transporte público de pasajeros. Por eso, la autoridad ambiental puso en marcha un programa de acompañamiento técnico para conocer las condiciones de las flotas, analizar sus emisiones y orientar posibles mejoras en la operación de las compañías.
Para desarrollar este trabajo, la corporación utiliza equipos especializados de laboratorio y modelamiento ambiental que, según la entidad, cuentan con tecnología única en Colombia. Estos dispositivos permiten medir características de las partículas contaminantes que salen de los tubos de escape, como su número, tamaño, densidad y peso.
Con los resultados, los equipos técnicos buscan establecer un diagnóstico más preciso sobre el comportamiento de las emisiones vehiculares e identificar qué aspectos necesitan atención.
La iniciativa no se limita a examinar los automotores. También contempla la manera en que funcionan las empresas y los desplazamientos de sus trabajadores, con el propósito de encontrar alternativas que contribuyan a una movilidad más sostenible.
¿Qué empresas de transporte participan en el programa ambiental de la CAR?
De acuerdo con la información entregada por la corporación, hasta el momento se han realizado jornadas de sensibilización con 11 empresas de transporte, de las cuales cuatro ya se encuentran vinculadas al programa. Las compañías participantes reúnen una flota de poco más de 500 buses y colectivos.
La participación es voluntaria y busca que las organizaciones conozcan las condiciones ambientales de sus vehículos, identifiquen oportunidades de mejora y fortalezcan sus prácticas para disminuir el impacto de sus operaciones.
El programa cuenta con tres líneas de trabajo: Movilidad Organizacional, Estrategia de Autogestión Ambiental y Etiquetado Ambiental Vehicular.
- Movilidad Organizacional: analiza cómo se desplazan los trabajadores de cada empresa, cuáles son sus necesidades y qué alternativas podrían facilitar viajes más sostenibles. Entre las opciones están el transporte público, la bicicleta, las caminatas, el teletrabajo y los horarios flexibles, según las condiciones de cada organización.
- Autogestión Ambiental: busca fortalecer el manejo ambiental de las flotas mediante acciones de seguimiento y mejora. La intención es que las compañías encuentren oportunidades para aprovechar mejor sus vehículos y reducir los efectos de su actividad.
- Etiquetado Ambiental Vehicular: permite reconocer las características ambientales de cada automotor, teniendo en cuenta aspectos como la tecnología, el combustible, la antigüedad y los resultados de las emisiones.
Este último componente también ayuda a identificar las unidades con mejor desempeño ambiental y aquellas que requieren mantenimiento correctivo o medidas para mejorar sus condiciones.
¿Qué significa el sello ambiental de la CAR para los buses?
Las empresas participantes pueden acceder al Sello Organizacional de la CAR, un distintivo que reconoce sus esfuerzos en materia ambiental y permite visibilizar los avances de sus vehículos y operaciones.
La herramienta busca destacar a los automotores con mejores resultados e identificar oportunidades para que aquellos que necesitan ajustes puedan mejorar progresivamente. De esta manera, las compañías cuentan con elementos técnicos para orientar sus decisiones y fortalecer la gestión ambiental de sus flotas.
Alfred Ballesteros, director general de la CAR, señaló que la estrategia busca integrar los desplazamientos de los trabajadores, la gestión de las flotas y las características ambientales de los vehículos.
La apuesta de la entidad es que las empresas no se concentren únicamente en el funcionamiento del servicio, sino que también revisen cómo sus decisiones de movilidad pueden contribuir al cuidado del aire.
Por ahora, el programa avanza con las compañías vinculadas y las evaluaciones técnicas previstas en los municipios priorizados. La CAR busca impulsar cambios progresivos en el transporte intermunicipal, un servicio del que dependen miles de personas para llegar a tiempo a sus trabajos, instituciones educativas y demás compromisos.
El objetivo es promover una movilidad más responsable en los corredores que conectan a Bogotá con la Sabana, mediante información técnica, reconocimiento de las buenas prácticas y acciones de mejora para las empresas participantes.