Temporada de sequía

Fenómeno del Niño ya no asusta a campesinos: CAR construyó 1.000 reservorios contra sequía

La CAR construyó 1.000 reservorios para almacenar agua lluvia y ayudar a campesinos durante las temporadas de sequía.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle CAR construyó 1.000 reservorios para enfrentar sequía en Cundinamarca

Mientras muchas regiones del país siguen enfrentando los efectos de las altas temperaturas y la disminución de lluvias, el campo de Cundinamarca empieza a encontrar soluciones para no quedarse sin agua.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, confirmó la construcción de los primeros 1.000 reservorios en zonas rurales, una estrategia que busca ayudar a campesinos y productores a enfrentar las temporadas de sequía.

La iniciativa hace parte del programa de Unidades Productivas Sostenibles (UPS), con el que la entidad viene impulsando acciones ambientales y agropecuarias para fortalecer la seguridad hídrica en diferentes municipios del departamento. Gracias a estos sistemas, las familias rurales pueden almacenar agua lluvia durante el invierno y utilizarla meses después cuando escasea el recurso.

La medida llega en un momento clave para el sector agrícola y ganadero, que en los últimos años ha tenido que lidiar con los efectos del cambio climático, las restricciones de agua y la degradación de los suelos.

¿Cómo funcionan los reservorios de agua construidos por la CAR?

Cada reservorio instalado tiene capacidad para almacenar cerca de 120 mil litros de agua, una cantidad que puede marcar la diferencia para las fincas campesinas durante épocas críticas.

Según explicó la CAR, esa capacidad equivale al consumo diario aproximado de 800 personas al ducharse o al llenado de seis piscinas pequeñas de 20 mil litros cada una. El líquido almacenado permite abastecer durante cerca de seis meses a unos 10 animales, además de servir para riego y necesidades básicas dentro de las propiedades rurales.

La estrategia también contempla la instalación de tanques tipo australiano, sistemas de conservación agrícola y tecnologías amigables con el ambiente para reducir la presión sobre las fuentes hídricas.

“Gracias a esta estrategia seguimos trabajando por el fortalecimiento del sector agropecuario, promoviendo prácticas más sostenibles que reduzcan el impacto ambiental y permitan una relación más armónica con los ecosistemas”, aseguró Alfred Ballesteros.

El proyecto no solo apunta al almacenamiento de agua. También busca disminuir problemáticas como la contaminación, la erosión y el deterioro ambiental que afectan varias zonas productivas del departamento.

Municipios de Cundinamarca beneficiados con el programa de reservorios

La iniciativa ya beneficia a productores rurales de 20 municipios de Cundinamarca y Boyacá. Entre ellos aparecen Girardot, Ricaurte, Tocaima, Ubaté, Fúquene, Cucunubá, Guachetá y Lenguazaque, entre otros territorios donde el agua se ha convertido en una preocupación constante para los campesinos.

Además de los reservorios, el programa deja otras cifras importantes para el cuidado ambiental y la productividad rural. Hasta el momento se han restaurado 1.485 hectáreas, sembrado más de 272 mil árboles nativos y frutales, construido 1.615 biofábricas y recolectado cerca de 58 mil metros cúbicos de agua lluvia.

La inversión destinada para estas acciones ronda los 39 mil millones de pesos, recursos que, según la autoridad ambiental, buscan fortalecer el campo y preparar a las comunidades frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos.