La localidad de Rafael Uribe Uribe estrena un espacio renovado para el encuentro ciudadano.
La Alcaldía Mayor de Bogotá, en articulación con el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y el Jardín Botánico de Bogotá, entregó oficialmente la Fase II del Parque Estructurante Santa Lucía, una intervención que fortalece la conectividad ambiental, mejora la infraestructura recreativa y aporta a la seguridad y convivencia del sector.
La obra hace parte de la estrategia distrital orientada a consolidar parques activos, iluminados y sostenibles, pensados como escenarios de bienestar colectivo.
Durante el acto de entrega, el alcalde Carlos Fernando Galán señaló que este sendero fue concebido para el disfrute de las familias y destacó la importancia de que la comunidad se apropie del lugar y contribuya a su cuidado.
¿Cómo quedó la Fase II del Parque Santa Lucía en Bogotá?
El Parque Estructurante Santa Lucía cuenta con un área total de 87.309 metros cuadrados y se caracteriza por su enfoque lúdico y deportivo. Dispone de espacios para la primera infancia, canchas de fútbol y zonas destinadas a actividades físicas y recreativas dirigidas a diferentes grupos poblacionales.
Con la ejecución de esta segunda etapa se logró integrar los sectores Santa Lucía I y II, mejorando la continuidad del espacio y su articulación con el entorno urbano y educativo cercano. Esta conexión no solo optimiza la movilidad peatonal, sino que también consolida el parque como eje estructurante del barrio.
La intervención contempló la construcción y recualificación de senderos peatonales, la instalación de un sistema de iluminación, la edificación de dos módulos de baños y la recuperación de áreas verdes. El cerramiento del predio estuvo a cargo de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, con el fin de reforzar el control y la protección del escenario.
Según explicó Katherin Amaya Roa, subdirectora técnica de Construcciones del IDRD, el proyecto tuvo una inversión total de 4.825 millones de pesos y se ejecutó en diez meses, incluyendo estudios, diseños y fase constructiva. La planeación priorizó criterios de accesibilidad, seguridad, sostenibilidad y cuidado ambiental.
Beneficios del nuevo Parque Santa Lucía para la comunidad de Rafael Uribe Uribe
La intervención impacta directamente a 115.433 personas y 38.645 hogares de barrios como Granjas San Pablo, El Pesebre, Las Colinas, Quiroga Sur, Quiroga Central, Santa Lucía, San Jorge Sur y Olaya. Para estas comunidades, el parque representa una alternativa cercana para el deporte, la recreación y la integración social.
Actualmente, el escenario alberga procesos de formación con seis clubes y escuelas deportivas, además de programas dirigidos a personas mayores y actividades recreativas permanentes. Cada mes se registra la participación de cerca de 700 niños y jóvenes, así como 1.300 adultos, lo que evidencia su papel como punto de encuentro intergeneracional.
En el componente ambiental, el Jardín Botánico acompaña la arborización y recuperación vegetal de los senderos mediante el retiro progresivo de especies foráneas y la siembra de árboles nativos. Esta labor busca fortalecer la biodiversidad urbana y garantizar una intervención coherente con el ecosistema local.
Como símbolo de este compromiso, el alcalde Carlos Fernando Galán, el director del IDRD y la directora del Jardín Botánico realizaron la siembra de dos palmas de cera, árbol nacional de Colombia, reafirmando la apuesta por la protección del patrimonio natural y la educación ambiental desde el espacio público.
Durante la ejecución también se implementó un componente social activo. El IDRD conformó un comité de participación ciudadana y sostuvo reuniones periódicas con habitantes del sector para socializar avances y resolver inquietudes, promoviendo un diálogo constante con la comunidad.
La entrega de la Fase II del Parque Santa Lucía refleja un ejercicio de gestión interinstitucional que integra infraestructura, sostenibilidad, seguridad y participación. Más que una obra física, se consolida como una apuesta por mejorar la calidad de vida en el suroriente de Bogotá, fortaleciendo el tejido social a través de espacios públicos de calidad.