mineros muertos

Recuperan cuerpos de otros dos mineros fallecidos en Guachetá, Cundinamarca; ya son 4 víctimas

Se espera que sean 6 las víctimas del lamentable incidente ocurrido en una mina de carbón a algunos kilómetros de Bogotá.

Cortesía cuerpos de rescate Rescate de mineros muertos en Guachetá

En la madrugada de este sábado, las autoridades informaron que fueron encontrados otros dos cuerpos sin vida de mineros que habían sido sepultados por un alud de tierra como consecuencia de una explosión en una mina de carbón en Guachetá, Cundinamarca.

Con este resultado, aumentan a cuatro las víctimas fatales por esta tragedia que enluta a la región. Pero el trabajo no para: aún permanecen desaparecidos dos hombres más. En total había seis personas trabajando en el momento de la explosión; en la tarde del viernes se habían recuperado dos cuerpos.

La emergencia en Guachetá

La emergencia, que se originó aparentemente por acumulación de gases —una de las causas más recurrentes y letales en la minería subterránea de la región—, activó de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate de la Agencia Nacional de Minería (ANM) y de los organismos de socorro departamentales.

Desde el momento en que se reportó la explosión, equipos especializados de Bomberos Cundinamarca y personal de salvamento minero se desplazaron hasta el lugar para iniciar el penoso proceso de búsqueda.

Las labores se han visto dificultadas por la inestabilidad de la estructura interna de la mina tras el estallido y por los residuos de gases tóxicos que aún permanecen en los socavones.

"Nuestros hombres se encuentran en el punto trabajando en la recuperación de este tercer cuerpo, luego de haber logrado el rescate de las dos primeras víctimas en horas previas", señalaron fuentes oficiales del organismo de socorro.

La identidad de los fallecidos aún está bajo proceso de verificación por parte de Medicina Legal, mientras las familias de los mineros aguardan con desolación en la entrada del complejo minero.

La sombra de la inseguridad minera

Este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad industrial en las minas de carbón de Cundinamarca y Boyacá.

Aunque la minería es el motor económico de Guachetá, la frecuencia de estos eventos plantea interrogantes sobre el cumplimiento de los protocolos de ventilación y la vigilancia técnica de los socavones.

La explosión no solo ha dejado una profunda herida en la comunidad local, compuesta mayoritariamente por familias dedicadas por generaciones a este oficio, sino que también ha generado un llamado de atención a las autoridades nacionales.

Se espera que, una vez finalizada la recuperación de los cuerpos y asegurada la zona, la Agencia Nacional de Minería inicie una investigación exhaustiva para determinar si el título minero contaba con los permisos vigentes y si se realizaban las mediciones de atmósfera explosiva obligatorias para operar.

El gobernador de Cundinamarca y los alcaldes de la provincia de Ubaté han expresado sus condolencias a las familias afectadas. Mientras tanto, los organismos de socorro permanecen en alerta máxima ante posibles réplicas o derrumbes en el área afectada.