En la mañana de este lunes 10 de agosto, Colombia se sacudió por un fuerte temblor que tuvo como epicentro San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
Si bien inicialmente el Servicio Geológico Colombiano informó que el evento sísmico fue de magnitud 6.7, minutos después la entidad confirmó que la magnitud real fue de 7.4, con una profundidad de 96 kilómetros.
Este es uno de los movimientos telúricos más fuertes que se recuerden en los últimos años en Colombia. Incluso, para hacerse una idea, el evento sísmico de esta mañana en el país se asemeja al que ocurrió en Venezuela hace unos meses.
Cómo se comparan las cifras con Venezuela
El sismo de este lunes no solo iguala, sino que supera en magnitud al evento que hace poco más de un mes y medio dejó una de las peores tragedias sísmicas recientes en la región.
El 24 de junio, Venezuela fue golpeada por un doblete sísmico: un primer movimiento de magnitud 7,2 con epicentro cerca de San Felipe, Yaracuy, seguido apenas segundos después por un segundo sismo de magnitud 7,5 frente a las costas de La Guaira, según el registro técnico de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). Con 7.4, el temblor colombiano se ubica por encima del primer sismo venezolano y muy cerca del segundo, el más fuerte de los dos.
La diferencia, sin embargo, no está solo en la magnitud sino en la profundidad. Mientras el segundo sismo en Venezuela ocurrió a apenas 10 kilómetros bajo la superficie —lo que explica en parte su poder destructivo—, el de Chocó se registró a 96 kilómetros.
El saldo humano que dejó el terremoto en Venezuela
La magnitud del doble evento sísmico venezolano se tradujo en una de las tragedias más graves que ha enfrentado el país en su historia. Según el balance más reciente entregado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los terremotos del 24 de junio dejaron 5.546 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas damnificadas, un reporte actualizado al 25 de julio, un mes después del evento.
La cifra de muertos no dejó de crecer en las semanas posteriores al sismo, a medida que avanzaban las labores de remoción de escombros: de un primer reporte de 920 fallecidos a finales de junio, el balance pasó a 3.685 el 8 de julio y a 5.119 el 18 de julio, hasta llegar a la cifra más reciente. Las zonas más golpeadas fueron Caracas, La Guaira y el Distrito Capital, donde se registraron colapsos de viviendas y edificios completos, además de afectaciones graves en la infraestructura de transporte, incluido el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
La emergencia también activó una respuesta sanitaria internacional coordinada por la Organización Panamericana de la Salud, que estimó que 712.223 personas residían en los municipios expuestos a la mayor intensidad sísmica. Para mediados de julio, la organización reportaba 17 equipos médicos de emergencia desplegados en terreno y 4 más en proceso de movilización, provenientes de países como Estados Unidos, Brasil, España, Colombia y Japón, entre otros.
El temblor en Colombia se sintió en Venezuela
El Servicio Geológico Colombiano entregó más detalles sobre lo que pasó esta mañana y confirmó algo importante: es el temblor más fuerte que se ha sentido en Colombia en los últimos diez años. La entidad también contó que el movimiento no se quedó en el territorio nacional, sino que llegó hasta Venezuela, Ecuador y Panamá.
Por ahora, la buena noticia es que no hay muertos reportados, aunque las autoridades siguen revisando qué tantos daños dejó en algunas zonas del país.
El SGC también explicó por qué tiembla tanto en esa parte de Colombia: todo tiene que ver con el choque constante entre la placa de Nazca y la placa Suramericana, un fenómeno natural que ha generado sismos fuertes en esa región desde hace décadas. De hecho, el organismo recordó que algo similar ya había pasado el 23 de noviembre de 1979, cuando un sismo de magnitud 7,2 sacudió al país.