Secretaría de seguridad de Bogotá

Secretaría de Seguridad interviene cambuches en puente de la 68 con NQS

Espacio público recuperado: autoridades retiran media tonelada de basura y estructuras improvisadas debajo del puente de la 68 con NQS.

(X)SeguridadBOG Cambuches debajo del puente de la calle 68 con avenida NQS

Luego de varias semanas de advertencias por parte de residentes de Barrios Unidos, la Secretaría de Seguridad realizó una intervención sorpresa en la parte baja del puente peatonal ubicado en la Calle 68 con Avenida NQS, donde se habían instalado varios cambuches que, según reportes ciudadanos, estaban siendo usados como refugios y presuntos puntos para cometer hurtos.

Vecinos del sector aseguraban que los improvisados asentamientos no solo obstaculizaban la movilidad de quienes cruzaban por debajo del puente, sino que también generaban temor debido a la presencia constante de personas relacionadas con actividades delictivas. Ante la presión de la comunidad, la administración distrital decidió actuar.

Operativo interinstitucional y desmonte total de las estructuras

En horas de la mañana, funcionarios de la Secretaría de Seguridad llegaron al lugar acompañados por equipos de Bogotá Limpia, la UAESP, el IDU e integrantes de Integración Social, un despliegue que respondió a la necesidad de una intervención integral. Con camiones, herramientas y personal especializado, desmontaron los cambuches y retiraron colchones, plásticos, madera y desechos que se acumulaban alrededor del puente.

De acuerdo con el balance de las autoridades, se lograron recuperar aproximadamente 120 metros cuadrados de espacio público, además de retirar casi media tonelada de basura que permanecía dentro y alrededor de las estructuras. La intervención, según la Secretaría, buscó no solo eliminar un punto crítico, sino prevenir que volviera a consolidarse como un foco de inseguridad.

Más seguridad para peatones y recuperación del espacio público

La Secretaría de Seguridad afirmó que el objetivo principal es garantizar que estos lugares no se conviertan en zonas de miedo para los transeúntes. El cruce de la 68 con NQS, uno de los más transitados de la ciudad, es usado diariamente por cientos de personas que se desplazan hacia estaciones de transporte, oficinas y centros educativos.

“Estos espacios no pueden transformarse en refugios para actividades que afectan la convivencia. Actuamos porque la ciudadanía lo pidió y porque la recuperación del espacio público es fundamental para la seguridad”, señaló la entidad.

Durante el operativo también se activaron rutas de atención social para las personas que permanecían en el lugar, con el fin de ofrecer alternativas institucionales y evitar que nuevas estructuras sean levantadas sin acompañamiento.

Llamado a denunciar y evitar comportamientos que deterioren la ciudad

La intervención se enmarcó dentro de la estrategia Distritos Seguros, del Plan Integral de Seguridad y Convivencia, que busca actuar de manera preventiva en zonas donde el desorden puede escalar a problemas más graves. En ese sentido, las autoridades hicieron un llamado a los bogotanos para que sigan reportando puntos donde aparezcan cambuches, acumulación de residuos o actividades que pongan en riesgo a la comunidad.

Además, la administración recordó que arrojar basura o escombros en el espacio público constituye un comportamiento sancionable y puede generar multas superiores a los $900.000, según el Código Nacional de Seguridad y Convivencia.

Para facilitar las denuncias, la UAESP reiteró que los ciudadanos pueden comunicarse con la Línea 110 o enviar reportes al WhatsApp 323 467 6284, habilitado para alertar sobre basuras, escombros, residuos especiales y otros elementos que afecten la movilidad o la seguridad.

Un punto crítico menos… pero con vigilancia permanente

Aunque el cambuche de la 68 con NQS fue retirado, la comunidad insiste en que las autoridades deben mantener presencia continua en la zona para evitar que las estructuras regresen. Por su parte, la Secretaría de Seguridad aseguró que continuará priorizando los puntos donde se evidencie deterioro del entorno, acumulación de desechos o permanencia de personas en condiciones de vulnerabilidad sin acompañamiento institucional.

Para los habitantes del sector, la intervención representó un respiro, pero también un recordatorio de que la recuperación del espacio público es una tarea conjunta entre ciudadanía y autoridades.