Inseguridad en Bogotá

Le tumbaron la moto en Bogotá y cayó en otra trampa: entregó $1.5 millones a estafadores

La familia quedó con una deuda grande y sin su principal medio de trabajo. Ahora pide ayuda para recuperar el dinero que perdió en la estafa.

Collage Alerta - Noticiero Alerta. ¿Cómo fue el robo de la moto en el sur de Bogotá?

Una familia de Bogotá vive un verdadero drama luego de que la moto de Miguel Ángel, un estudiante universitario, fuera hurtada en inmediaciones de la Universidad Minuto de Dios, sede Perdomo.

Lo que comenzó como la búsqueda desesperada del vehículo terminó convirtiéndose en una segunda pesadilla: los delincuentes habrían utilizado información de la moto y hasta voces similares a las de sus familiares para engañarlos.

El hecho ocurrió el martes 8 de septiembre, entre las 6:00 de la tarde y las 10:00 de la noche, según relató Sandra Viviana Cuartas, mamá del joven, durante una entrevista con Alerta Bogotá 104.4 FM.

La moto estaba estacionada en las afueras de la institución educativa y, de acuerdo con la familia, había entre 80 y 100 motos en el sector. Sin embargo, los responsables se llevaron específicamente la de Miguel Ángel, una Pulsar NS200 Full Injection que había sido modificada por el estudiante.

¿Cómo fue el robo de la moto en el sur de Bogotá?

Miguel Ángel estudia en jornada nocturna y durante el día utilizaba su motocicleta para realizar actividades con las que ayudaba a cubrir sus gastos y aportar económicamente en su hogar.

Ese 8 de septiembre dejó el vehículo frente a la universidad, asegurado con dos candados. Cuando terminó sus actividades académicas y salió del centro educativo, encontró que la moto ya no estaba.

Según contó su mamá, los delincuentes violentaron las seguridades y huyeron con el vehículo.

La familia considera que la moto pudo haber llamado la atención por las modificaciones que tenía. Se trata de una Pulsar NS200 Full Injection, con barras invertidas y tablero digital, además de otros detalles que su propietario le había agregado.

Sandra explicó que su hijo cuidaba mucho el vehículo y que incluso algunas personas ya le habían preguntado cuánto costaba y si estaba dispuesto a venderla.

La moto, de acuerdo con la información entregada por la familia, tendría un valor comercial cercano a los 16 millones de pesos, teniendo en cuenta las modificaciones.

Además, el vehículo tenía un significado especial para Miguel Ángel, pues llevaba una inscripción en homenaje a sus abuelos: “Papá Miro y mamá Belén”.

Estafa por el supuesto rescate de la moto

La situación tomó otro rumbo cuando la familia publicó información sobre el robo en redes sociales.

Aproximadamente 20 minutos después, según Sandra, comenzaron a recibir comunicaciones de personas que aseguraban tener la moto.

Los supuestos responsables demostraron conocer información precisa del vehículo, entre ella datos relacionados con el chasis, el motor, el color y la placa. Esto hizo que la familia creyera que realmente estaban hablando con quienes tenían la Pulsar.

Inicialmente les solicitaron un millón de pesos para devolverla. Posteriormente exigieron otros 950.000 pesos.

En medio de la angustia, los familiares enviaron primero un millón de pesos y después otros 500.000.

La situación se volvió todavía más confusa cuando los supuestos delincuentes los comunicaron con una persona que, aparentemente, iba a entregar la moto.

Sandra contó que durante las llamadas escuchó una voz que identificó como la de su hijo y que le aseguraba que estaba viendo el vehículo.

“Sí, mamá, sí la estoy viendo. Envía el dinero”, habría escuchado.

Confiando en que realmente estaba hablando con Miguel Ángel, la familia hizo otro giro. Sin embargo, posteriormente enviaron a un sobrino para verificar personalmente la situación y descubrieron que la moto nunca había estado allí.

Fue en ese momento cuando entendieron que también habían sido víctimas de una estafa.

Familia quedó con una deuda y sin su principal medio de trabajo

Para los Cuartas, el problema no terminó con la pérdida del dinero.

Sandra explicó que la moto era utilizada por su hijo para desplazarse hasta la universidad y también para generar ingresos durante el día.

Nos dejaron con la deuda, sin con qué transportarse él, sin medio de generar ingresos”, manifestó la madre.

La familia señaló que había entregado aproximadamente 5 millones de pesos como parte del pago de la moto y que todavía tendría una deuda cercana a los 10 millones de pesos, debido a la financiación y los intereses.

A esto se suman los 1,5 millones de pesos que fueron entregados durante la supuesta negociación para recuperar el vehículo.

Es decir, el golpe económico para el hogar se suma a la preocupación por haber perdido una herramienta que Miguel Ángel utilizaba tanto para estudiar como para trabajar.

Denuncian que ya se habían robado otras motos en la zona

Otro dato que llamó la atención de la familia fue el relato de un comerciante cercano al sitio donde estaba estacionada la Pulsar.

Sandra aseguró que la moto se encontraba aproximadamente a tres metros de unas casetas donde venden bebidas y otros productos. Según el testimonio que recibió, en ese mismo punto ya se habrían presentado otros casos similares.

“De ahí se han llevado alrededor de cuatro o cinco motos”, relató.

La familia espera que esta información pueda servir para orientar la investigación y determinar si existe un grupo dedicado al hurto de motocicletas en los alrededores de la institución educativa.

Por ahora, aseguran que no han recibido avances significativos en el proceso después de presentar la denuncia ante las autoridades.

Familia pide ayuda para recuperar el dinero perdido

Además de solicitar que se encuentre la motocicleta, los familiares de Miguel Ángel comenzaron a realizar rifas, actividades y ventas para intentar recuperar parte del dinero que perdieron en la estafa.

Jacqueline Cuartas, hermana de Sandra, hizo un llamado durante la entrevista a las personas que quieran apoyar económicamente a la familia, a través de la llave de Daviplata Savirubiano@gmail.com.

También pidió comprensión frente a los comentarios negativos que han recibido en redes sociales. Según explicó, quienes están detrás de este tipo de engaños saben cómo presionar emocionalmente a las víctimas para conseguir que actúen rápidamente.

La familia insiste en que la intención no es recaudar dinero para comprar nuevamente la moto, sino tratar de recuperar el monto que entregaron a quienes les aseguraron que podían devolverles el vehículo.

¿Qué hacer si llaman a pedir dinero por una moto o vehículo robado?

El caso de los Cuartas deja una advertencia para quienes sean víctimas de un hurto: antes de entregar dinero a personas que aseguren tener un vehículo robado, es importante acudir a las autoridades y evitar publicar información sensible en redes sociales.

En este caso, la familia asegura que los estafadores conocían datos específicos de la motocicleta y utilizaron esa información para generar confianza.

También relataron que durante las comunicaciones se habrían utilizado voces similares a las de familiares, una situación que terminó aumentando la presión emocional sobre las víctimas.

Por ello, ante una llamada de este tipo, la recomendación de la familia es actuar con prudencia y acudir directamente a la Policía para verificar cualquier información relacionada con el supuesto paradero del vehículo.

La familia Cuartas espera ahora que la investigación permita establecer quiénes están detrás del robo y de la posterior estafa, y que la Pulsar NS200 pueda regresar a manos de Miguel Ángel.

Mientras tanto, Sandra y sus familiares continúan buscando apoyo para afrontar las pérdidas económicas que dejó este caso y recuperar, al menos, una parte del dinero que entregaron bajo la promesa de recuperar la motocicleta.