Una intervención minera en Girardot encendió las alarmas de las autoridades ambientales. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso dos medidas preventivas a un proyecto extractivo tras detectar presuntas irregularidades que habrían comprometido recursos tan valiosos como el agua y el suelo en una zona cercana al río Magdalena.
La decisión se tomó luego de varias visitas técnicas realizadas por la Dirección Regional Alto Magdalena, cuyos hallazgos evidenciaron posibles incumplimientos a las obligaciones establecidas dentro de la licencia ambiental otorgada al proyecto.
El caso genera preocupación debido a que el río Magdalena es una de las fuentes hídricas más importantes del país y cualquier afectación podría tener consecuencias sobre los ecosistemas y las comunidades que dependen de este recurso.
¿Por qué la CAR investiga presuntos daños al río Magdalena?
Uno de los principales hallazgos encontrados por los técnicos de la CAR fue la captación directa de agua desde el río Magdalena sin contar con la respectiva concesión de aguas superficiales expedida por la autoridad ambiental.
Durante la inspección en campo, los funcionarios evidenciaron que el sistema de bombeo estaba instalado en un punto distinto al autorizado dentro del proceso de licenciamiento. Es decir, el agua se estaría extrayendo desde una ubicación que no coincidía con las coordenadas aprobadas oficialmente.
Esta situación motivó la adopción inmediata de medidas preventivas para evitar que las posibles afectaciones continúen mientras avanzan las actuaciones administrativas correspondientes.
"De acuerdo con el informe técnico, se evidenció la afectación a los recursos agua y suelo, lo que constituye un presunto incumplimiento de las obligaciones ambientales", explicó Camila Velásquez, directora regional Alto Magdalena de la CAR.
La funcionaria añadió que "por esta razón, la CAR adoptó medidas preventivas para evitar posibles afectaciones al río Magdalena y garantizar el cumplimiento de la normatividad vigente".
¿Qué irregularidades encontró la CAR en el proyecto minero de Girardot?
Además de las inconsistencias relacionadas con la captación del recurso hídrico, la autoridad ambiental identificó que parte de la actividad extractiva se estaría desarrollando fuera del polígono autorizado en la licencia ambiental.
En términos sencillos, algunas labores mineras habrían avanzado hacia áreas no habilitadas para este tipo de explotación, lo que representa un presunto incumplimiento de las condiciones bajo las cuales fue aprobado el proyecto.
La Corporación también detectó fallas en la implementación de las medidas de manejo ambiental exigidas. Entre ellas, se encontraron deficiencias en el monitoreo del estado del suelo, el seguimiento a la cobertura vegetal y las acciones destinadas a la recuperación de los sectores intervenidos.
De acuerdo con la entidad, estas situaciones representan un riesgo para el equilibrio del recurso hídrico y para la conservación del terreno, especialmente por tratarse de una zona de alta importancia ambiental asociada directamente con el río Magdalena.
Asimismo, recordó que el área está contemplada dentro del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica (POMCA), instrumento que establece lineamientos de protección y conservación para garantizar la sostenibilidad de estos ecosistemas.
CAR continuará las investigaciones para determinar responsabilidades
La autoridad ambiental informó que las medidas adoptadas buscan prevenir un mayor deterioro de los recursos naturales mientras avanzan las actuaciones técnicas y jurídicas del caso.
En el marco de sus 65 años de trabajo como autoridad ambiental en la región, la CAR reiteró que continuará con las verificaciones necesarias para establecer el alcance de las presuntas infracciones y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Por ahora, el proceso sigue en curso y será la investigación la que determine las responsabilidades correspondientes. Entretanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de ejercer controles estrictos sobre las actividades mineras que se desarrollan cerca de fuentes hídricas estratégicas, como el río Magdalena, cuyo cuidado resulta fundamental para miles de familias y para el equilibrio ambiental del país.