Rescate de animales

Guacamayas, mono, erizo y otros animales fueron rescatados en operativo en Cundinamarca

Operativo en Cundinamarca permitió rescatar guacamayas, loros, mono y erizo en mal estado. Fueron llevados a centro especializado del CAV en Tocaima.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle ¿Dónde fueron encontrados los animales rescatados y cuál es su estado actual?

Un nuevo operativo de control ambiental dejó en evidencia la persistencia del tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre en distintas zonas de la provincia de Gualivá, en Cundinamarca.

En una acción conjunta entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Policía de Carabineros de Colombia, fueron rescatados nueve animales que permanecían en cautiverio y bajo condiciones que comprometían seriamente su bienestar.

Las intervenciones se desarrollaron en varios municipios, donde el equipo técnico ambiental atendió denuncias ciudadanas relacionadas con el confinamiento irregular de especies silvestres. El balance del operativo incluyó el rescate de guacamayas, loros, un primate y un erizo, todos trasladados posteriormente a centros especializados para su atención.

En el caso más alarmante, ocurrido en Sasaima, fueron halladas dos guacamayas encerradas en jaulas de aproximadamente un metro cuadrado, un espacio insuficiente para el despliegue de sus alas y el desarrollo natural de estas aves. De acuerdo con el director regional de la CAR en Gualivá, Ronald Prieto, las condiciones evidenciaban un alto grado de restricción física y estrés para los ejemplares.

¿Dónde fueron encontrados los animales rescatados y cuál es su estado actual?

El operativo se extendió a diferentes municipios con hallazgos que reflejan diversas formas de cautiverio doméstico. En Villeta, las autoridades encontraron un mono y un loro compartiendo la misma jaula, una práctica que, según los expertos, puede generar agresiones, transmisión de enfermedades y afectaciones conductuales en ambas especies.

Por su parte, en Vergara se logró la recuperación de cuatro loras cabeciamarillas que permanecían en un corral destinado a gallinas, expuestas a condiciones incompatibles con sus necesidades biológicas, alimentación inadecuada y un entorno de alto riesgo sanitario.

En La Vega, el equipo ambiental atendió el caso de un erizo joven que era mantenido como mascota. El animal fue entregado de manera voluntaria, lo que permitió su traslado sin mayores complicaciones y su ingreso inmediato al proceso de valoración especializada.

Todos los ejemplares fueron remitidos al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV), ubicado en Tocaima, donde reciben atención médico-veterinaria, hidratación, estabilización y un proceso de rehabilitación que definirá si pueden ser reubicados o retornados a su hábitat natural.

Desde la entidad ambiental se reiteró que este tipo de situaciones no solo afecta a los animales, sino que también altera el equilibrio de los ecosistemas, ya que cada especie cumple una función específica dentro de la cadena natural.

Más de 2.000 ingresos de fauna silvestre en el CAV: la alerta ambiental en Cundinamarca

El trabajo del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) refleja la magnitud del problema en la región. Desde enero de 2024, este centro ha registrado 2.272 ingresos de animales silvestres, de los cuales 893 han podido ser liberados y 153 reubicados en entornos más adecuados.

Estas cifras evidencian un flujo constante de fauna que es retirada de su entorno natural o mantenida en cautiverio por particulares, lo que representa un desafío permanente para las autoridades ambientales.

En el marco de la celebración de sus 65 años, la CAR insistió en el llamado a la ciudadanía para evitar la compra, venta o tenencia de especies silvestres como mascotas. La entidad recordó que estos animales no están adaptados a vivir en espacios domésticos y requieren condiciones específicas para su supervivencia.

Asimismo, se advirtió que mantener fauna silvestre en cautiverio constituye una infracción ambiental y puede derivar en sanciones legales, además de posibles procesos penales en los casos más graves.

Las autoridades reiteraron que la protección de estas especies no depende únicamente de los operativos, sino también del compromiso ciudadano para denunciar y rechazar cualquier forma de maltrato animal.

Con estos rescates, las entidades ambientales buscan no solo recuperar individuos afectados, sino también frenar una práctica que continúa afectando la biodiversidad del departamento y poniendo en riesgo el equilibrio natural de los ecosistemas colombianos.