Descontaminación del río Bogotá

¿Río Bogotá seguirá cochino? Millonaria obra para descontaminarlo sigue sin funcionar

A lo largo de la ejecución del proyecto, le han metido plata adicional que superan los 20 mil millones de pesos, según denuncia la concejal Clara Sandoval.

Cortesía: Acueducto de Bogotá Denuncian retrasos en la Estación Elevadora de Aguas Residuales Canoas.

La Estación Elevadora de Aguas Residuales Canoas, una de las obras más importantes para la descontaminación del río Bogotá, volvió a ser noticia por una denuncia que llega desde el Concejo de Bogotá. A pesar de que ya van millonarias inversiones y varios años de ejecución, el proyecto aún no ha empezado a funcionar.

La concejal Clara Lucía Sandoval expuso sus preocupaciones por los retrasos, sobrecostos y dificultades en los contratos del proyecto. Según explicó, aunque la obra presenta un avance cercano al 98%, todavía no está operativa, pese a que su entrega estaba proyectada para 2026.

Multimillonaria inversión, pero la obra nada que funciona

El proyecto, que inició con un contrato firmado en 2018 por más de 351 mil millones de pesos, ha sufrido varios ajustes. A lo largo de su ejecución, le han metido plata adicional que superan los 20 mil millones de pesos, además de pagos cercanos a 6.300 millones por decisiones arbitrales.

A esto se suma una prórroga acumulada de más de dos años, lo que refleja las dificultades que ha enfrentado la obra. Algunos de estos problemas fueron por decisiones tomadas en alcaldías anteriores, como la permanencia de maquinaria subterránea a gran profundidad, situación que provocó sobrecostos y complicaciones técnicas.

Además de esto, Sandoval señaló que las explicaciones que han dado hasta el momento no son suficientes, pues se habla de demoras en equipos, trámites externos y avances en obra civil. “No pueden seguir siendo excusa después de más de seis años de ejecución”, afirmó.

Piden hacer mayor seguimiento del proyecto

Otro de los puntos preocupantes que expuso la concejal tiene que ver con el seguimiento del proyecto. La Contraloría de Bogotá encontró inconsistencias en el manejo financiero del proyecto, así como fallas en la supervisión y en la planeación del uso de los recursos.

Sandoval también pidió mayor claridad sobre el costo final del proyecto, posibles sanciones al contratista y la existencia de nuevas prórrogas, pues se debe garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos.

Es urgente que empiece a funcionar la planta

El retraso de la estación tiene consecuencias directas sobre el medio ambiente y la salud de los ciudadanos. Actualmente, varios cuerpos de agua como el río Fucha y el río Tunjuelo continúan llevando diariamente contaminación al río Bogotá.

Bogotá no puede seguir esperando. Cada día de retraso significa más contaminación, más afectaciones a la salud y más deterioro ambiental”, advirtió Sandoval.

Con más de 346 mil millones de pesos ya ejecutados, el proyecto sigue siendo una deuda pendiente para la ciudad. “No es solo un retraso técnico, es un problema ambiental y de salud pública”, agregó la concejal.