El avistamiento de un oso andino vuelve a encender las alertas en la Sabana de Bogotá. Esta vez, la aparición de un ejemplar juvenil cerca del casco urbano de La Calera sorprendió a los habitantes, quienes no dudaron en reportar la situación a las autoridades ambientales.
El llamado “oso de anteojos”, cuyo nombre científico es Tremarctos ornatus, es la única especie de oso que habita en Sudamérica y cumple un papel clave en los ecosistemas de alta montaña.
Este animal, que suele moverse entre páramos y bosques altoandinos, es considerado un dispersor de semillas y un guardián natural de los bosques. Su presencia, aunque poco común cerca de zonas pobladas, no es sinónimo de peligro si se respeta su espacio.
Oso andino en La Calera: qué se sabe del avistamiento
En las últimas horas, la comunidad de La Calera alertó sobre la presencia de un oso andino juvenil a pocos kilómetros del área urbana. Ante el reporte, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, junto con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y el Cuerpo de Bomberos, llegó al sitio para verificar la situación.
Durante la inspección, el equipo especializado encontró rastros recientes como huellas y excremento, lo que confirmó la presencia del animal. Según informaron las autoridades, el ejemplar estaría desorientado y se encontraría aproximadamente a 8 kilómetros fuera de su zona habitual de conservación.
El director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, hizo un llamado a la calma y explicó que esta especie no representa un riesgo para las personas. Sin embargo, advirtió que puede reaccionar si se siente amenazada o acorralada.
Además, recordó que cualquier avistamiento debe ser reportado de inmediato a la línea habilitada para atención de fauna silvestre, disponible las 24 horas.
Este caso no es aislado. En enero pasado, se reportó otro avistamiento en zona rural de Villapinzón, lo que evidencia la conexión natural entre los ecosistemas de páramo y bosque altoandino en la cuenca alta del río Bogotá, considerada un corredor biológico clave para esta especie.
¿Qué hacer si ve un oso de anteojos en Cundinamarca?
Las autoridades ambientales insisten en que la convivencia con la fauna silvestre depende, en gran medida, del comportamiento de la ciudadanía. Por eso, reiteraron una serie de recomendaciones para evitar incidentes:
- Mantener la distancia y evitar cualquier tipo de contacto.
- No intentar alimentarlo ni atraer su atención.
- Abstenerse de grabarlo o tomar fotografías a corta distancia.
- Reportar de inmediato a las líneas oficiales de atención.
La CAR también fue enfática en que cualquier acción como la caza, persecución o agresión contra el oso andino constituye una infracción ambiental grave y pone en riesgo la supervivencia de la especie.
Entre tanto, la entidad continuará con el monitoreo constante en la zona para hacer seguimiento al ejemplar, reducir posibles riesgos y asegurar tanto la protección del animal como la tranquilidad de la comunidad.
Este tipo de situaciones deja un mensaje y es la expansión urbana y la cercanía con ecosistemas naturales hacen cada vez más frecuente el encuentro con especies silvestres, por lo que la educación ambiental y la prevención siguen siendo clave para lograr una convivencia respetuosa.