Luego de conocerse la propuesta en materia de seguridad ciudadana del Gobierno Nacional que contempla, entre otros, un aumento de 34.000 hombres en el pie de fuerza y el desmonte gradual de la Policía de Tránsito, el Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, rechazó esta estrategia.
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Según expresó el mandatario local, “me preocupa, porque aquí había unos agentes de tránsito recomendados políticos y totalmente corruptos, por eso el que cambió eso fue Mockus (...) eso era una organización podrida, politiquera, le pasaban plata a sus padrinos políticos (...) la Policía también tiene problemas de corrupción no son unos angelitos pero mucho mejor de lo que era ese otro”.
En la nueva política de seguridad del gobierno del presidente Iván Duque, la Policía también dejará de integrar esquemas de seguridad y pasará de lleno a cumplir funciones de vigilancia. Así las cosas, la responsabilidad de protección de personas será asumida, en su totalidad, por la Unidad Nacional de Protección o por la entidad que cumpla esa función.
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Además, el alcalde Mayor de la capital del país, añadió sobre la penalización del porte de armas blancas que también contempló esta nueva estrategia del gobierno, que apoya la decisión, ya que “la mayoría de los delitos que afectan a los ciudadanos son excarcelables, necesitamos una legislación que garantice que la inmensa mayoría de crímenes tengan cárcel”.
Por último, el mandatario local afirmó que “se necesitan más cárceles. En este momento, una de la justificación que tiene los jueces es que no hay espacio en la cárceles (...) hay cuchillos que no son para cortar la carne, hay cuchillos que son armas, por ejemplo, podríamos sancionar a los que portan estas armas no junto a su casa donde corta piña, pero si está en el transporte público o está en un bar”.