Decenas de trabajadoras y trabajadores sexuales se dieron cita en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, para protestar argumentando que no cuentan con las condiciones económicas y alimentarias para pasar la cuarentena decretada por cuenta de la COVID-19.
Quienes llegaron hasta ese punto de la ciudad aseguran que a pesar de las ayudas anunciadas por la administración distrital, no cuentan con los medios para seguir pagando sus arriendos y alimentando a su familia, ya que no han podido trabajar.
“Necesitamos alimentación, ayuda para el arriendo, porque estamos viendo que las trabajadoras sexuales tenemos obligaciones, tenemos que pagar el arriendo y nos quieren sacar de la casa”, aseguró una mujer que llegó al centro de Bogotá.
“Yo tengo mi hijo de siete años y lo tengo aguantando hambre, no es justo”, agregó otra trabajadora sexual, mientras que un hombre del gremio afirmó que,“estamos exigiendo una colaboración, ya sea con plata o con comida, pero que no nos abandonen”.
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Los vendedores informales de zonas de tolerancia se unieron a la protesta argumentando que tampoco tienen trabajo y su situación es similar a la de quienes prestar servicios sexuales en la capital de la República, pidiendo ayudas del Distrito.
“Los vendedores no estamos inscritos en nada, no nos han dado tampoco nada y estamos aguantando hambre. Estamos cumpliendo con la cuarentena pero hasta hoy, porque el estómago ya no nos aguanta más”, relató uno de los vendedores.
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Desde allí afirmaron que buscan reunirse con voceros de la Alcaldía para contar su situación y buscar acelerar la entrega de subsidios y ayudas a poblaciones vulnerables de la ciudad, como esos dos gremios.
Piden a la alcaldesa Claudia López toda la gestión con las trabajadoras y los trabajadores para lograr canalizar las ayudas y evitar que se den expulsiones de los llamados ‘pagadiario’, en donde viven muchos de estos.