En entrevista con Alerta Bogotá 104.4 FM, la abogada Juanita Bogoya, de 22 años, denunció haber sido víctima de una agresión el pasado 14 de febrero en el interior de un almacén de cadena ubicado sobre la avenida carrera 30, en Bogotá. Según relató, los hechos ocurrieron cuando se encontraba realizando compras junto a su madre y su hermano de 10 años.
De acuerdo con la abogada, la situación inició cuando intentaron avanzar con el carrito de mercado y se encontraron con una mujer que bloqueaba el paso. “Mi mamá le preguntó si iba a pasar para poder seguir con el carrito. Ella respondió de manera agresiva que iba a pasar cuando se le diera la gana”, explicó en la entrevista. Bogoya señaló que decidieron continuar por un costado, pero que la mujer comenzó a hacer comentarios ofensivos.
Minutos después se acercaron familiares de esa mujer. En ese momento, un hombre habría intervenido en la discusión. “Sin que hubiera el tiempo para que alguien respondiera, este sujeto empieza a agredirme verbalmente, se acerca a mi mamá gritando y ofendiéndola”, afirmó.
La joven relató que sacó su celular para grabar lo que ocurría y que, en ese momento, el hombre la habría golpeado y forcejeado con su pareja antes de volver a lanzarse contra ella.
Bogoya sostuvo que el hombre le ocasionó lesiones en el rostro y que también recibió una patada en la pierna izquierda. “En la grabación que publiqué se ve claramente cómo arremete contra mi rostro”, indicó. Añadió que su hermano logró recuperar el teléfono que, según dijo, fue lanzado al suelo durante el altercado, y continuó grabando parte de la situación.
¿Qué hizo la policía cuando llegó al lugar?
Tras lo ocurrido, la familia solicitó la presencia de la Policía. Bogoya manifestó que los uniformados le preguntaron si deseaba interponer la denuncia de inmediato, pero cuando expresó su intención de hacerlo, recibió una advertencia.
“Me dicen que si decido denunciar van a capturarme a mí y a mi mamá y que llamarían al bienestar familiar para que se llevaran a mi hermanito de 10 años”, aseguró. También afirmó que le indicaron que debía calmarse y que, de no desistir, podría enfrentar consecuencias legales por una supuesta riña.
La abogada señaló que, en ese momento, le solicitaron lavarse el rostro, que presentaba sangrado, y grabar un video en el que desistiera de la denuncia. Indicó que, como resultado de ese procedimiento, no obtuvo los datos de identificación del presunto agresor, aunque aseguró que los uniformados habrían tomado información de su documento de identidad.
Durante la entrevista, explicó que posteriormente interpuso la denuncia ante la Fiscalía y solicitó que se preserven las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento. “Las cámaras me respaldan en el sentido en que yo no cometí ninguna agresión”, afirmó.
El caso quedó en manos de las autoridades
Juanita Bogoya también señaló que, durante el altercado, la esposa del hombre la acusó de hurto y le habría quitado sus gafas. “Tengo grabado justo el momento en el que ella se da cuenta que tiene las gafas en la mano, las mira y se las guarda”, expresó. Añadió que presentará una denuncia adicional por ese hecho.
La joven indicó que las imágenes registradas por su hermano y las que, según afirma, reposan en el sistema de seguridad del almacén, serán aportadas como material probatorio dentro del proceso. Hasta el momento, dijo, no ha logrado establecer plenamente la identidad del hombre señalado como agresor.
Bogoya manifestó que los hechos tuvieron consecuencias emocionales en su familia, especialmente en su hermano menor, quien presenció la situación. “Fue una experiencia muy traumática para él. Tuvo una crisis de pánico y tuvo que ver todo”, relató en la entrevista.
El caso se encuentra en manos de las autoridades competentes. La denunciante aseguró que continuará el proceso judicial con el fin de que se determinen responsabilidades.